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viernes, 27 de marzo de 2015

Arroz con leche en la slow cooker

Me estoy atreviendo a hacer cositas distintas en mi slow cooker últimamente, y los resultados son siempre buenos, así que aquí comparto el arroz con leche que hice hace un par de días. Todo empezó porque alguien en mi grupo de Facebook de recetas para slow cooker preguntó por tortilla de patata en la slow cooker (esa olla lenta que me vuelve loca y de la que he hablado mil veces, y para la que podeis encontrar varias recetas muy recomendables aqui). Después de hablar un poco sobre el huevo y las tortillas, empezamos a hablar del arroz con leche, de cómo lo hacemos cada una, de cómo se hace en distintas partes de España... Yo fui la loca que en pleno calentón cogí mi slow cooker y me puse a hacerlo. Dió la casualidad de que lo tenía todo, nata incluida, aunque no tenía arroz de grano corto como lo suelo hacer y suele ser lo más tradicional. La diferencia entre los arroces en este caso es que los de grano corto (tipo bomba, valenciano, arborio...) sueltan mucho más almidón que el de grano largo, y eso añade a la textura final del postre. Con el grano corto podemos echar más leche, pero como yo lo hacía con el largo, estas son las proporciones que puse y salió muy cremoso y muy espesito. Estaba delicioso de sabor, me ecanta el toquecito dulce de la vainilla. Si usais grano corto os recomiendo poner quizá una taza más de leche, pero mi experimento sirvió para demostrar que con el de grano largo se puede hacer fenomenal, y que se puede hacer en la slow cooker en un periquete.



Hay quienes echan mantequilla, hay quienes echan sólo leche, hay quien no quiere oír de la vainilla en el arroz con leche.... Esta es una receta que básicamente viene de un libro que tengo para hacer polos (se llama Paletas, pues es un libro mexicano y así llaman a los helados de palo), hay recetas muy sofisticadas, entre ellas la de la paleta de arroz con leche, donde tienes que empezar por hacer el arroz con leche. Pues ese arroz con leche es el más rico que he probado. Modifiqué un poquito las cantidades para la slow, y así es como lo hice, os recomiendo probar a poner nata y vainilla alguna vez, sale de vicio.


Tiempo: 2horas en high +1 min de prep.                                          Raciones: 6

Ingredientes:
1 taza de arroz largo
3.5 tazas de leche semi (2%)
1/2 taza de nata de montar (heavy cream)
3/4 taza de azúcar blanco
piel de medio limón
1 ramita de canela
1 cucharadita de vainilla o una vaina (si usamos vaina, la cortamos lo largo abriéndola como un libro, así una vez cocinado podemos raspar lo de dentro con un cuchillo de punta redonda y sacar las semillitas)

1. Ponemos todos los ingredientes en la slow cooker, tapamos, y dejamos cocinar en high durante 2 horas. Cuando volvemos está listo para sacar la canela y el limón y disfrutar!


Así de fácil, así de rico :-)

miércoles, 25 de marzo de 2015

Pechugas al limón



Una receta totalmente inventada con lo que tenía en la nevera, que seguro que podeis recrear con lo que teneis en la vuestra. Son unas pechuguitas de pollo con un aroma espectacular gracias al limón cortado en rodajas con su piel y todo, y al albahaca fresco. Seguramente le podeis poner tomillo, romero y otras especias, pero el limón es lo que le ha dado un sabor fresco buenísimo, probad a ponerlo así.


Lo acompañé del gratín de patata y calabaza con queso que os compartí hace unos días.

Tiempo: 30-35mins                                        Raciones: 4 (hice dos bandejas de horno, solo se ve una)

Ingredientes:
4 pechugas de pollo
2 limones cortados en rodajas finas
2 tazas de tomates cherry cortados a la mitad
1 puñado de hojas de albahaca frescas
sal, pimienta
aceite de oliva


1. Precalentamos el horno a 220ºC. Calentamos un poquito de aceite en una sartén grande (o dos para poner dos pechugas en cada una al mismo tiempo) a fuego medio y colocamos el pollo en ello y salpimentamos. Tapamos y dejamos cocinar unos 10 minutos, hasta que la parte de abajo esté doradita y la pechuga casi hecha.

2. Pasamos las pechugas a una bandeja de hornear, con la parte dorada hacia abajo, y ponemos por encima las rodajas de limón, las hojas de albahaca y los tomates cherry troceados. Lo horneamos unos 15-20 minutos hasta que el pollo esté bien hecho, dependerá del grosor de las pechugas. Si teneis un termómetro debe marcar unos 75ºC (170F) en su punto más gordito.


Recomiendo servirlo con algo que no tenga mucho sabor, ya que queda muy aromático, y no tengais miedo, comerlo todo junto, los limones con piel se habrán quedado muy cocinados y tendrán un aroma intenso pero delicado, no se parece al sabor del limón en crudo ni el amargor de la piel.

martes, 3 de marzo de 2015

Bizcocho de limón, yogur y arándanos

Hoy os traigo una receta dulce. Me estoy animando a hacer más bizcochos porque a mi peque ya le van gustando y me ayuda a comérmelos :) El otro día hice uno de naranja que le encantó, así que cuando ví la receta de este supe que le iba a gustar ya que tiene un buen toque de limón y su cosilla favorita: arándanos. Sé que no siempre o no en todas partes se encuentran arándanos, no pasa nada, los arándanos son casi como un adorno. Quizá se puedan substituir por trocitos de fresas que hayamos secado con papel de cocina bien, o no poner nada y dejarlo como un delicioso bizcocho de limón y yogur griego. Aquí tenemos arándanos, moras, frambuesas, fresas... todo el año, es una maravilla, durante el verano son más locales, los arándanos vienen de Nueva Jersey o de Nueva Inglaterra, las fresas son de aquí mismo de Maryland donde hay mucha cosecha de fresas y en junio hay muchos festivales locales dedicados a las fresas. Pero cuando no son locales vienen de México o incluso de Chile y aún tienen el mismo precio que las locales.


Los arándanos son especialmente ricos en antioxidantes, así que si os podeis hacer con una cajita, es buena cosa para hacer batidos, o madalenas, llenos de vitaminas y antioxidantes. A nosotros nos gustan mucho, y al peque le dura una cajita unos 5 minutos, se sienta con ella, y hasta que no se la acaba no para. ¡No ganamos para fruta, pero nos lo ahorramos en médicos!

Pues aquí va el bizcocho que hice ayer, con las medidas que yo usé, que fui más liberal con el limón y otras cosillas que la web de donde lo saqué:

Tiempo: 5mins de prep.   40mins de horno                          Raciones: un bizcocho redondo

Ingredientes:
1.5 tazas de harina
2 cucharadas de harina
3 cucharaditas de levadura en polvo
una pizca de sal
1 taza de azúcar
1/2 taza de aceite vegetal
1 cucharadita de vainilla
3 huevos
1 yogur griego natural
1 limón
1 taza de arándanos

1. Precalentamos el horno a 200ºC. Mezclamos la taza y media de harina con la levadura y la sal (idealmente pasaremos los ingredientes juntos por un colador para airearlo, mezclarlo bien y eliminar cualquier grumito, pero el mio se me rompió y simplemente con un tenedor lo aireo y lo mezclo a mano en una ensaladera grande). Lo reservamos.

2. En un bowl grande o en una maquinita tipo KitchenAid batimos el azúcar con el aceite hasta que esté bien incorporado. Añadimos los huevos, rallamos el limón entero, y exprimimos todo su jugo, añadimos también la vainilla y batimos bien. Ahora vamos a incorporar el yogur y la harina, en dos tandas alternando los ingredientes, hasta que esté bien incorporado, pero sin pasarnos de batir para que no quede apelmazado.

3. En un cuenco ponemos las 2 cucharadas de harina con la taza de arándanos limpios y secos y los recubrimos bien meneando el cuenco. Los añadimos a la mezcla y con una espátula o cuchara sopera los repartimos bien por la masa sin remover mucho.

4. Lo ideal son los moldes que tienen un resorte para abrir y desmoldar fácilmente, los que se usan para cheesecakes y cosas así. Pero si no tenemos, simplemente vamos a untar de mantequilla un molde redondo grande (porque sube bastante) y ahí echamos la masa. Horneamos unos 40 minutos, hasta que esté dorado y al meter un palillo en el centro salga seco. Para desmoldar el de resorte es ideal, pero aún así es bueno pasarle una espátula todo alrededor para asegurarnos de que no se ha pegado. También a base de espátula lo sacaremos de un molde convencional. Pero no se pega, no tengais miedo, porque a mí no se me pegó, sólo le pasé la espátula y me aseguré y salío solo.

¡A disfrutar de una merienda sana y natural aunque dulce!

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jueves, 18 de septiembre de 2014

Arroz indio al limón y romero

La comida india me encanta, tiene muchos platos muy tradicionales y muy diferentes, no todo es curry. Me encanta un guiso de espinacas muy aromático que se llama saag, me encantan las cosas al tandori (que no es una salsa si no una manera de cocinarlo en una especie de grill), me encantan los curris amarillos, me encantan los garbanzos guisados..... Pero la verdad, hacer comida india en casa es muy difícil porque para la mayoría de los platos necesitamos un gran número de especias que no solemos tener en casa, y además en cantidades tan pequeñas que me hace sentir que no merece la pena. La razón por la que no me merece la pena es que en el super venden las salsas ya hechas y deliciosas. A veces a parte de ser apasionados de la cocina, hay que ser prácticos y con la comida india, yo voy a lo práctico. Lo que sí me gusta hacer es un arroz para acompañarlo. Aquí comparto uno que nos ha gustado muchísimo y es muy fácil de hacer.

Anoche fuimos a cenar a India con esta salsa deliciosa que queda de lujo con pollo troceado, la famosa Tikka Massala, que aunque no es fácil de encontrar, yo os doy el trabajo hecho: he visto que lo venden en el Corte Inglés y he leído blogs donde hablan muy bien de ella (yo conozco esa marca porque se vende aquí siendo de una familia india de Reino Unido), me parece que tiene un precio muy asequible para una cosita especial -menos de 3euros-, pincha aquí para verla, también tienen la salsa para recrear el tandoori. En la web de Iberochina tienen también algunas salsas indias como la biryani, varios curris... Ya os he comentado que me gusta usar los cuartos traseros deshuesados y pelados porque tienen más hierro que la pechuga y queda mucho más jugoso porque tiene más grasita, es prácticamente imposible que salgan secos, no importa cómo los cocinemos.


Para hacer este arroz yo he usado arroz jasmin, pero se puede hacer también con un basmati, que lo encontramos fácilmente un super como Mercadona, o cualquier arroz de grano largo, adaptando el tiempo de cocción a lo que nos sugiera el paquete -ojo con los arroces indios, que se hacen en mucho menos tiempo que el largo tradicional. Vamos con la receta del arroz que hice para acompañar mi pollo tikka massala.



Tiempo: 15 mins (depende del arroz)

Raciones: 4-5

Ingredientes:

1.5 tazas (300gr) de arroz en crudo
2 ramitas de romero fresco o 1 cucharadita de hojitas secas
2 cucharaditas de ralladura de limón
3 tazas (750ml) de agua
1/4 cucharadita de cúrcuma (o colorante alimenticio en su defecto)
1 cucharadita de sal
2.5 cucharadas de jugo de limón fresco
2 cucharadas de aceite vegetal
1.5 cucharaditas de semillas de mostaza negra (NOTA)
1 cucharadita de guindilla picada
2 palitos de canela
2 clavos de olor (si teneis clavo molido como era mi caso, yo le puse la puntita de un cuchillo y quedó muy bien, es muy aromático, mejor quedarnos cortos y corregir luego a pasarnos desde el principio)

1. En una cacerola mediana ponemos el arroz, el romero, la ralladura del limón, la cúrcuma, la sal y el agua. Lo llevamos a ebullición, bajamos el fuego y cubrimos, dejándolo cocer suave hasta que el arroz esté listo habiendo absorvido el agua. Para los arroces jasmin y basmati unos 10-12 minutos bastan. Una vez cocido, añadimos el jugo de limón, removemos y reservamos tapado.

2. En una sarten pequeña calentamos el aceite, templadito para que no se nos quemen las especias, añadimos las semillas si usamos, la guindilla, las ramitas de canela y los clavos. Removemos mientras se doran, durante un minuto hasta que esté aromático. Lo mezclamos bien con el arroz y lo servimos caliente acompañando la proteína con la salsa india que hayamos elegido.
¡la mejor cena en mucho tiempo!


NOTA: las semillas de mostaza negra no son fáciles de encontrar ni siquiera aquí, me imagino que son prácticamente imposibles de encontrar en cualquier parte de España o LatinoAmérica. Yo tengo la suerte de que muy cerca tengo un supermercado con cositas muy exóticas, todo es orgánico, de producción local, hay mucha variedad de productos vegetarianos y veganos... Y tienen una sección que me vuelve loca: un armario con tarros de cristal con las especias más extrañas, ahí tenemos unas bolsitas diminutas para echar la cantidad que necesitemos de especias y las pagamos al peso por precios verdaderamente ridículos (me parece que pagué 15cents por la cucharadita y media de semillas!) es genial para este tipo de cosas que son difíciles de encontrar y que necesitamos una cantidad tan pequeña. Como siempre digo, es mejor hacer una receta nueva sin un ingrediente exótico, a no hacerla y quedarnos con las ganas. Os animos a hacerla sin las semillas, porque seguro que queda igualmente delicioso.