La quinoa está muy de moda por aquí y en España empiezo a ver que se habla más de ella en dietas naturales o como superalimento. No es nada revolucionario en realidad, si no más bien lo contrario, es un grano de los que aquí se llaman "antiguos" porque es autóctono de la zona andina y era muy cultivado por las culturas precolombinas, aunque luego dejó de usarse tanto y no se extendió su cultivo como lo hizo por ejemplo el maíz. Ahora se ha retomado como moda el consumirlo por varias razones: su alto contenido en proteína, mucho contenido en amino ácidos esenciales (que ayudan a que esa proteína sea en verdad procesada) y el hecho de que no tiene gluten. En realidad no es un cereal, si no un grano, familia del amaranto, las espinacas y la remolacha. Aquí tenéis su entrada de la wikipedia, y aquí está la información nutricional de la web que suelo mirar, nutritiondata.com, podeis comprobar que tiene un buen valor nutricional en cuanto a minerales, y además tiene ácido fólico que se necesita en el embarazo para prevenir defectos neurológicos.
La quinoa se suele hervir, y es tan sencillo como el arroz, ponemos una medida de quinoa por dos de líquido, llevamos a ebullición y bajamos dejando la tapa puesta hasta que se haya cocido y el agua se haya absorvido. Tarda unos 15 minutos en hacerse. Es bueno primero enjuagarla en un colador de malla, lo pondremos en el colador y directamente bajo el chorro de agua fria lo removermos con la mano durante un minutito. Esto hace que se le quite un pocola cobertura que tiene que puede resultar un tanto amarga. Yo a veces no lo hago y no pasa nada, pero es lo que se suele recomendar y siempre me gusta enjuagarlo todo para refrescarlo y quitar cualquier polvillo que tenga. (Pero mi peque me ha roto el colador metálico, asi que hasta que me compre otro, pues sin enjuagar).
Este grano lo he mencionado antes como algo que se le puede echar a las sopas y al chili -¡me encanta!- pero otra de las cosas que se suelen hacer con la quinoa es una ensalada "mediterránea". Es tan versátil como la pasta o el arroz, aunque tiene su propio sabor, admite que pongamos lo que más nos guste, aquí os voy a decir las cositas que le suelo poner yo, y la salsita que le echo siempre y que he visto siempre usar en ensaladas con con quinoa.
Tiempo: 20 mins Raciones: 4
Ingredientes:
1.5 tazas de quinoa
3 tazas de agua
1/2 pepino
1 puñado de tomates cherry
1/2 taza de maiz escurrido
1/2 taza de aceitunas (estas son de las de lata que no saben a nada, pero con otras encurtidas sale mejor)
1/3 taza de queso feta desmenuzado (yo estaba usando lo que tenia a mano, asi que puse mozzarella)
1/2 taza de garbanzos (de lata muy fácil los escurrimos y enjuagamos)
opcional: piñones, cebolla picada, huevo duro picado...
Aderezo:
1/4 taza de aceite de oliva
buen pellizco de sal
1/4 taza de jugo de limón
2 cucharadas de tahini (el tahini es típico de las comidas árabes, como la marroquí, la tunecina... es una pasta a base de sésamo tostado, tiene un sabor suave pero muy característico, y además es muuuuy rica en calcio -se parece a la manteca de cacahuete)
un pellizco de cilantro
1. Cocemos la quinoa con el agua llevándolo junto a ebullición, tapando y bajando el fuego al mínimo durante unos 15 minutos hasta que el agua se haya absorvido y la quinoa está hinchadita y suelta.
2. Mientras vamos troceando el resto de los ingredientes de la ensalada. Cuando la quinoa esté lista lo mezclamos todo en una ensaladera y lo refrigeramos. Recomiendo hacer la vinagreta y mezclarlo también todo de antemano, porque los sabores parece que se desarrollan mejor estando todo junto. Está buenísima de un día para otro. Puede servir de almuerzo, o de acompañamiento a algo sencillo como un pollo a la plancha o asado.
Un blog donde encontrarás recetas de una española en Estados Unidos, explorando cocinas del mundo, aptas para varias dietas y también recetas para peques
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martes, 7 de abril de 2015
miércoles, 25 de marzo de 2015
Ensalada de espárragos verdes
En Facebook sigo una pagina que se llama Skinny Taste, y que tiene muchisimas recetas ricas y saludables. Os aconsejo echarle un vistacillo, está en inglés pero muchas veces sabiendo lo que son los ingredientes clave es fácil imaginarse cómo está preparado -¡o recrearlo a nuestra manera! Algo así he hecho con esta ensalada. Tenia pensado hacer algo con salmón para comer, pero he visto la foto en Facebook y no me lo he pensado dos veces: acababa de comprar espárragos (los primeros de la temporada) y tenia aun vinagreta balsámica con bacon de mi ensalada con espinacas del otro dia. Así que perfecto, he cocido un huevo, he preparado los espárragos y listo!
Aquí va esta idea ideal para ahora que llega el buen tiempo, para llevar en el tupper o como he hecho yo, para inaugurar la temporada de comer en la terraza. Por fín llevamos unos dias sin nieve (3 dias concretamente) y el sol ha derretido la que habia. Hacía tan bueno hoy que me he quedado un ratito tomando el sol después de comerme toda la ensaladera :-)
Tiempo: 10mins. Raciones: 2
Ingredientes:
Un manojo de espárragos verdes
1 huevo duro
2 lonchas de bacon crujiente en trocitos
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre de vino tinto o balsámico
1/2 cucharada de mostaza dijon
Sal y pimienta
Un manojo de espárragos verdes
1 huevo duro
2 lonchas de bacon crujiente en trocitos
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre de vino tinto o balsámico
1/2 cucharada de mostaza dijon
Sal y pimienta
1. Para preparar los espárragos frescos es mejor emplear un par de minutos chascando los finales uno a uno que cortarlos todos a cuchillo, porque cuando los chascamos de uno en uno el espárrago mismo se va a romper por donde lo necesita, empezamos doblando desde el final y enseguida el espárrago chascará por donde empieza a estar maduro. Asi tiramos menos que está bien y comemos menos que está mal. Después los cortaremos en trozos de unos 4cm de largo.
2. En una cacerola ponemos 3 deditos de agua con sal y llevamos a ebullición, echamos los pedazos de espárragos, bajamos el fuego a medio-bajo, cubrimos y dejamos cocer unos 3-4 minutos. Escurrimos el agua, ponemos un pelín de aceite de oliva y rehogamos un par de minutos.
3. Retiramos del fuego. Mientras vamos preparando el huevo en trocitos y la vinagreta: en un bowl mezclamos el aceite, el vinagre, la mostaxa, sal y pimienta, añadimos el bacon, removemos bien y reservamos hasta que los espárragos estén listos.
4. Ponemos los espárragos en una ensaladera, y el huevo picado sobre los espárragos. Rociamos con la vinagreta con bacon y servimos templado o frio de la nevera al gusto.
Yo lo comí templadito y estaba delicioso, tanto que estoy haciendo más espárragos ahora mismo para preparar una para mi marido para llevar al trabajo mañana. También algunos de los espárragos los voy a usar en una pasta que me voy a inventar para cenar, ya os contaré qué es :)
viernes, 16 de enero de 2015
Salmorejo cordobés
El salmorejo es uno de mis platos preferidos. Es lo más simple y humilde, pero para mí es un sabor de toda la vida, un sabor de verano, un sabor de esos que de vez en cuando me apetecen muchísimo, y ahora que estoy embarazada, es genial, lo puedo llamar antojo de verdad, y hacer un salmorejo fresquito en pleno invierno. Los ingredientes como digo son tan humildes que los hay en cualquier parte del mundo, pero viene del sur de España donde tanto gustan estas cosas fresquitas. A mí el gazpacho no me gusta porque básicamente es triturar los pocos ingredientes que no me gustan... Sin embargo el salmorejo al no llevar la cebolla y el pimiento crudos me encanta, además, con el pan queda una textura cremosa que entra bien a cualquier hora (¡por lo menos para mi!)
Aquí va la receta, que en cuanto la hagais dos veces veréis que no hace falta medir nada, ni pesar nada... Y es una receta en la que no se puede medir cuánto poner de los elementos de sabor, pues va en gustos, vosotros corregirla como queráis una vez esté triturado (tened en cuenta que al día siguiente estará un pelín más fuerte de sabor). Así es como lo hice yo ayer:
Tiempo: 10mins (y unas horas de frio en la nevera antes de servir)
Raciones: 4
Ingredientes:
1kg de tomates rojitos
1/2 barra de pan duro
un chorrito de aceite de oliva, como 3 cucharadas
un chorrito de vinagre de vino tinto, pero de manzana vale, como 2 cucharadas
un poquito de ajo en polvo, como 1 cucharadita, pero se suele poner un diente crudo
una cucharadita de sal
1. Yo uso la batidora de vaso pero se puede hacer en un bowl grande/ensaladera. Partimos el pan en pedazos y los ponemos a remojo en agua, tendrán que estar ahí como 10 minutos hasta que haya empapado. No pasa nada porque el centro siga seco. Al cogerlo escurrimos si está muy blando todo el pan y reservamos el agua por si queremos aligerarlo un poco una vez hecho. Lo ponemos en el vaso de la batidora, junto con los tomates, lavaditos y quitada la parte dura donde estaban unidos a la mata. Añadimos los otros ingredientes, empezando por poquita cantidad.
2. Batimos hasta que esté suave y homogéneo y probamos para corregir de sabor. Si añadimos algo más, más sal o aceite, lo que queramos, lo debemos batir otro minutito. Si está muy espeso, ponemos un par de cucharadas del agua reservada y batimos. Hasta que tengamos la consistencia deseada. Lo vertemos en una ensaladera, cubrimos con film transparente y lo refrigeramos hasta comerlo, al menos un par de horas.
PARA SERVIR: se suele acompañar de huevo duro, como medio por plato, y media lonchita de jamón serrano, en mi caso lo hice primero a la plancha.
Normalmente hago mucho más que 4 raciones, usando una barra de baguette entera y como el doble de tomates. Ya vereis que va a ojo porque a veces los tomates tienen más liquido, a veces son más carnosos... Los míos ayer estaban deliciosos, los compré el mercado Amish de Filadelfia el otro día, costaron $1 dos libras, cuando normalmente cuesta como $1.5 una sola libra... Eran muy carnosos, así que me quedó muy cremoso, pero también me gusta espesito. Antojo resuelto :-)
Aquí va la receta, que en cuanto la hagais dos veces veréis que no hace falta medir nada, ni pesar nada... Y es una receta en la que no se puede medir cuánto poner de los elementos de sabor, pues va en gustos, vosotros corregirla como queráis una vez esté triturado (tened en cuenta que al día siguiente estará un pelín más fuerte de sabor). Así es como lo hice yo ayer:
Tiempo: 10mins (y unas horas de frio en la nevera antes de servir)
Raciones: 4
Ingredientes:
1kg de tomates rojitos
1/2 barra de pan duro
un chorrito de aceite de oliva, como 3 cucharadas
un chorrito de vinagre de vino tinto, pero de manzana vale, como 2 cucharadas
un poquito de ajo en polvo, como 1 cucharadita, pero se suele poner un diente crudo
una cucharadita de sal
1. Yo uso la batidora de vaso pero se puede hacer en un bowl grande/ensaladera. Partimos el pan en pedazos y los ponemos a remojo en agua, tendrán que estar ahí como 10 minutos hasta que haya empapado. No pasa nada porque el centro siga seco. Al cogerlo escurrimos si está muy blando todo el pan y reservamos el agua por si queremos aligerarlo un poco una vez hecho. Lo ponemos en el vaso de la batidora, junto con los tomates, lavaditos y quitada la parte dura donde estaban unidos a la mata. Añadimos los otros ingredientes, empezando por poquita cantidad.
2. Batimos hasta que esté suave y homogéneo y probamos para corregir de sabor. Si añadimos algo más, más sal o aceite, lo que queramos, lo debemos batir otro minutito. Si está muy espeso, ponemos un par de cucharadas del agua reservada y batimos. Hasta que tengamos la consistencia deseada. Lo vertemos en una ensaladera, cubrimos con film transparente y lo refrigeramos hasta comerlo, al menos un par de horas.
PARA SERVIR: se suele acompañar de huevo duro, como medio por plato, y media lonchita de jamón serrano, en mi caso lo hice primero a la plancha.
Normalmente hago mucho más que 4 raciones, usando una barra de baguette entera y como el doble de tomates. Ya vereis que va a ojo porque a veces los tomates tienen más liquido, a veces son más carnosos... Los míos ayer estaban deliciosos, los compré el mercado Amish de Filadelfia el otro día, costaron $1 dos libras, cuando normalmente cuesta como $1.5 una sola libra... Eran muy carnosos, así que me quedó muy cremoso, pero también me gusta espesito. Antojo resuelto :-)
sábado, 6 de diciembre de 2014
Ensalada de salmón y aguacate
Esta ensalada es la idea más simple del mundo, y aún una de mis ensaladas favoritas. Se hace en un momento, aunque a lo mejor tenemos que comprar las cosas a posta... Pero tiene tres ingredientes: salmón, patata y aguacate. Así de sencilla! La clave es la combinación de sabores y texturas, junto con el aderezo tan aromático que lleva, basado en el eneldo. A pesar de su simplicidad es un plato perfectamente completo y equilibrado que además nos aporta nutrientes de todo tipo: el salmón es rico en proteína y Omega-3 y 6; el aguacate es un super alimento por tener muchas grasas beneficiosas para salud y el control del colesterol "malo", mientras que la patata nos aporta hidratos de carbono y muchos minerales (la patata ha tenido mala fama en los últimos tiempos, pero está volviendo a renacer como un alimento rico en nutrientes, echad un vistazo a su composición: click os sorprende que tenga el 37% de la cantidad diaria recomendada de vitamina C?)
Como estoy embarazada, no conviene que use salmón ahumado, aunque me encanta, por el riesgo de parásitos en el pescado crudo. Así que esta vez he hecho la ensalada con un filete de salmón pequeño. Ha quedado igual de rico, aunque sabe más a salmón que al ahumado... como era de esperar, supongo.
No es una receta para nada americana, pero se puede hacer en cualquier lugar del mundo. Aquí va la receta:
Tiempo: 12 mins.
Raciones: 1
Ingredientes:
1 filete pequeño de salmón o 2/3 lonchas de salmón ahumado
1/2 aguacate
1 patata mediana
1 pellizco grande de eneldo
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre balsámico
1/2 cucharadita de nuez moscada
1. Pelamos y cortamos la patata, la ponemos en una cacerola con agua y hervimos durante unos 10 minutos hasta que se pinche bien con un tenedor. La enfriamos escurrida en un plato.
2. Mientras se cuece la patata hacemos el salmón a la plancha si es el filete, y después lo troceamos en pedazos como los de la patata. Lo enfriamos en el mismo plato.
3. El aguacate ya os conté que lo mejor es cortarlo a la mitad pasando por el palito de donde colgaba del árbol, así nos será muy fácil (si hemos cortado hasta el hueso) quitar una mitad de otra. El hueso quedará en una mitad y esa mitad la guardaremos con film de plástico en la nevera. La mitad que vamos a usar es fácil sacar la carne con una cuchara rebañando bien con la piel, o se puede quitar la piel si está muy maduro simplemente separándola con cuidado. De cualquier modo cortaremos la carne de daditos y lo añadiremos al plato.
4. Para el aliño, me gusta hacerlo en un cuenco aparte, ponemos el eneldo, el aceite, el vinagre y la nuez moscada y lo mezclamos bien con un tenedor. Sin dejar de remover lo vamos vertiendo lentamente cubriendo con gotitas toda la ensalada. ¡A disfrutar!
Como estoy embarazada, no conviene que use salmón ahumado, aunque me encanta, por el riesgo de parásitos en el pescado crudo. Así que esta vez he hecho la ensalada con un filete de salmón pequeño. Ha quedado igual de rico, aunque sabe más a salmón que al ahumado... como era de esperar, supongo.
No es una receta para nada americana, pero se puede hacer en cualquier lugar del mundo. Aquí va la receta:
Tiempo: 12 mins.
Raciones: 1
Ingredientes:
1 filete pequeño de salmón o 2/3 lonchas de salmón ahumado
1/2 aguacate
1 patata mediana
1 pellizco grande de eneldo
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre balsámico
1/2 cucharadita de nuez moscada
1. Pelamos y cortamos la patata, la ponemos en una cacerola con agua y hervimos durante unos 10 minutos hasta que se pinche bien con un tenedor. La enfriamos escurrida en un plato.
2. Mientras se cuece la patata hacemos el salmón a la plancha si es el filete, y después lo troceamos en pedazos como los de la patata. Lo enfriamos en el mismo plato.
3. El aguacate ya os conté que lo mejor es cortarlo a la mitad pasando por el palito de donde colgaba del árbol, así nos será muy fácil (si hemos cortado hasta el hueso) quitar una mitad de otra. El hueso quedará en una mitad y esa mitad la guardaremos con film de plástico en la nevera. La mitad que vamos a usar es fácil sacar la carne con una cuchara rebañando bien con la piel, o se puede quitar la piel si está muy maduro simplemente separándola con cuidado. De cualquier modo cortaremos la carne de daditos y lo añadiremos al plato.
4. Para el aliño, me gusta hacerlo en un cuenco aparte, ponemos el eneldo, el aceite, el vinagre y la nuez moscada y lo mezclamos bien con un tenedor. Sin dejar de remover lo vamos vertiendo lentamente cubriendo con gotitas toda la ensalada. ¡A disfrutar!
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Ensalada de Pasta
Hoy os muestro una idea muy sencilla que se puede hacer para toda la familia. Muchas veces nos da un poco de pereza tenerles que hacer algo diferente a los peques, y además suele ser cuando lo que cocinamos es un poco más elaborado. Una ensalada de pasta se les puede hacer un momento, también se puede hacer mucha y dejarla en la nevera un par de días mientras vamos sacando raciones, o se puede hacer para toda la familia, como he hecho yo hoy para comer.
A mí me gusta mucho una ensalada de pasta porque es muy versátil, le podemos poner cualquier cosa fresquita. Aquí pongo los ingredientes que han ido en el cuenco de mi peque de 18 meses, pero otras veces para mí le he puesto también alcachofas, mini maiz, atún... Estos son los ingredientes que a mi hijo más le gustan, así que sé que esta ensalada será siempre acierto seguro. Y a mí me gusta mucho también. Además lo tiene todo: carbohidratos en la pasta, verduritas crudas, un poquito de aceite de oliva, el calcio del queso, y la proteina y nutrientes del huevo.
Yo le pongo unas especias que ya vienen mezcladas (el bote dice "Salad Supreme") pero a veces le pongo simplemente orégano, aceite y vinagre balsámico -al peque no le pongo vinagre-, seguro que podemos poner las especias que más nos gusten. Mucha gente se fascina de que a mi peque le gusta comer cualquier cosa, y mis amigas siempre me dicen "cómo lo haces?" Hay truco, en mi opinión, porque desde muy pequeño, casi desde siempre, le sentamos a la mesa con nosotros; a lo mejor tenia 2 o 3 meses y le sentábamos en su trona que se reclina bastante y le sentábamos ahí con un juguetito mientras cenábamos. Cuando fue un poco más mayor le empezamos a dar de probar lo que comíamos, simplemente mojábamos la yema del dedo en la salsa y se la dábamos a probar, era muy gracioso las caras que ponía a veces. Cuando empezó a comer purés, siempre quería probar lo nuestro, quería comer lo que nosotros, y en los purés empecé a ponerle especias, por ejemplo en el puré de manzana le ponía una pizquita de canela, otro día un poquito de nuez moscada, otro día de la mezcla para hacer tarta de calabaza.... Cuando empezamos con las cosas saladas, un día ponia un pelín de orégano, otro día un poquito de tomillo.... Y él seguía con que quería de lo nuestro. Nunca tuve problema con que no le gustara algo. Ahora verdaderamente le gusta todo -menos la carne. Si comemos mejicano, si comemos indio... él quiere y le gusta, aunque esté lleno de especias y tenga un sabor con personalidad.
No hay que ser tímidos con los sabores, yo creo, al puré más sencillo le podemos poner una hojita de laurel mientras cocemos las verduras, o a uno de frutas le podemos poner canela, y así abrimos el abanico de lo que los sabores. Las especias no suelen dar alergia, así que no hay miedo con eso. Aquí va la ensalada como se la hago a él:
Raciones: 1 cuenco pequeño
Tiempo: 8 minutos (el cocer el huevo y la pasta si la tenemos que cocer)
Ingredientes:
una porción de pasta
4 tomates cherry cortados a la mitad
4 aceitunas negras cortadas a la mitad
queso mozzarella en este caso, pero puede ser cualquier queso, cortado en daditos
1/2 huevo duro cortado en trocitos
una cucharadita de aceite de oliva
un pelín de especias.
1. Lo mezclamos todo en frío y lo servimos. ¡Así de fácil!
A mí me gusta mucho una ensalada de pasta porque es muy versátil, le podemos poner cualquier cosa fresquita. Aquí pongo los ingredientes que han ido en el cuenco de mi peque de 18 meses, pero otras veces para mí le he puesto también alcachofas, mini maiz, atún... Estos son los ingredientes que a mi hijo más le gustan, así que sé que esta ensalada será siempre acierto seguro. Y a mí me gusta mucho también. Además lo tiene todo: carbohidratos en la pasta, verduritas crudas, un poquito de aceite de oliva, el calcio del queso, y la proteina y nutrientes del huevo.
Yo le pongo unas especias que ya vienen mezcladas (el bote dice "Salad Supreme") pero a veces le pongo simplemente orégano, aceite y vinagre balsámico -al peque no le pongo vinagre-, seguro que podemos poner las especias que más nos gusten. Mucha gente se fascina de que a mi peque le gusta comer cualquier cosa, y mis amigas siempre me dicen "cómo lo haces?" Hay truco, en mi opinión, porque desde muy pequeño, casi desde siempre, le sentamos a la mesa con nosotros; a lo mejor tenia 2 o 3 meses y le sentábamos en su trona que se reclina bastante y le sentábamos ahí con un juguetito mientras cenábamos. Cuando fue un poco más mayor le empezamos a dar de probar lo que comíamos, simplemente mojábamos la yema del dedo en la salsa y se la dábamos a probar, era muy gracioso las caras que ponía a veces. Cuando empezó a comer purés, siempre quería probar lo nuestro, quería comer lo que nosotros, y en los purés empecé a ponerle especias, por ejemplo en el puré de manzana le ponía una pizquita de canela, otro día un poquito de nuez moscada, otro día de la mezcla para hacer tarta de calabaza.... Cuando empezamos con las cosas saladas, un día ponia un pelín de orégano, otro día un poquito de tomillo.... Y él seguía con que quería de lo nuestro. Nunca tuve problema con que no le gustara algo. Ahora verdaderamente le gusta todo -menos la carne. Si comemos mejicano, si comemos indio... él quiere y le gusta, aunque esté lleno de especias y tenga un sabor con personalidad.
No hay que ser tímidos con los sabores, yo creo, al puré más sencillo le podemos poner una hojita de laurel mientras cocemos las verduras, o a uno de frutas le podemos poner canela, y así abrimos el abanico de lo que los sabores. Las especias no suelen dar alergia, así que no hay miedo con eso. Aquí va la ensalada como se la hago a él:
Raciones: 1 cuenco pequeño
Tiempo: 8 minutos (el cocer el huevo y la pasta si la tenemos que cocer)
Ingredientes:
una porción de pasta
4 tomates cherry cortados a la mitad
4 aceitunas negras cortadas a la mitad
queso mozzarella en este caso, pero puede ser cualquier queso, cortado en daditos
1/2 huevo duro cortado en trocitos
una cucharadita de aceite de oliva
un pelín de especias.
1. Lo mezclamos todo en frío y lo servimos. ¡Así de fácil!
viernes, 21 de noviembre de 2014
Hamburguesas de gambas
Estas hamburguesas de gambas, o camarones, le gustaron tanto a mi marido que se cenó tres! Son ligeras y tienen un sabor fresco y delicioso. Se hacen en muy poco tiempo, lo único malo es pringar la batidora o minipimer con las gambas.. Aún así, merece la pena hacerlas para comer una hamburguesa diferente y con sólo ingredientes naturales.
La receta la ví en una revista a la que tengo subscripción, pero venían como "sliders", las hamburguesas que están tan de moda por ser muy pequeñitas. Los sliders normalmente se pueden comer en dos mordiscos, y suelen ser un plato de degustación ya que en los restaurantes suelen venir dos o tres diferentes, así no tenemos que elegir una sola hamburguesa y podemos probar varias. Cuando ví lo que costaba el pan de hamburguesa mini lo tuve claro: no iban a ser sliders. Al hacerlo yo en casa puedo hacerlas tan grandes o pequeñas como quiera, asi que compré pan de hamburguesa normal sin sésamo y lo tosté un poquito antes de servir. Quedaron deliciosas.
Tiempo: 30 mins
Raciones: 6
Ingredientes:
650gr de gambas peladas y limpias
2 zanahorias
1/4 taza de pan rallado (estilo italiano, que si no tenemos podemos hacer poniendo un poco de orégano y tomillo)
1 cucharada de mostaza dijon
1/4 taza de mayonesa
1 puñado de hojas de albahaca picadas finas
sal y pimienta
aceite
pan de hamburguesa
lechuga y tomate
1. En una picadora ponemos las zanahorias en trozos y las trituramos muy finas. Lo vaciamos en un cuenco grande. En la misma picadora ponemos las gambas y las trituramos hasta que queden trocitos grandes, pondremos unos 3 cuartos de las gambas en el cuenco, y seguiremos triturando el resto de gambas hasta que sea una pasta. Con la ayuda de una espátula lo incorporamos al resto en el cuenco. Añadimos al cuenco los demás ingredientes y mezclamos bien.
2. Ponemos una sartén a fuego medio con aceite que cubra todo el fondo y calentamos. Cuando el aceite esté muy caliente cogemos un cucharón de la mezcla y hacemos una hamburguesa con ello en las manos. Lo ponemos en el aceite y repetimos hasta llenar la sartén. Tapamos. Necesitan unos 3 minutos por cada lado, debe estar opaco por encima al darle la vuelta, y después debe quedar doradito todo por fuera.
3. Mientras se van haciendo podemos ir tostando el pan y preparando la lechuga y el tomate en rodajas. Cuando las hamburguesas estén listas las montamos y servimos. A la mía le puse un poquito de salsa barbacoa, y mi marido puso un poquito de mostaza en las suyas. Los condimentos no deben ser muy fuertes o mucha cantidad, o no saldrá el sabor suave de la hamburguesa pero se puede adornar un poquito como se quiera.
viernes, 31 de octubre de 2014
Sushi casero
Hoy os animo a hacer sushi en casa. El sushi está cada vez más de moda, con adaptaciones para un gusto más general fuera de la cultura japonesa, ya que si no estamos acostumbrados a comer pescado crudo, eso puede hacer que pensemos que no nos gusta el sushi o queramos probarlo. Los rollitos que llamamos sushi generalizando pueden estar rellenos de infinidad de cosas, y lo bueno de hacerlo en casa es que nos aseguramos de poner lo que nos gusta antes de salir a explorar a un buen restaurante donde nos vayan a deleitar con creaciones más auténticas. Como siempre digo, hay que disfrutar con la cocina, y atrevernos con cositas nuevas aunque sean modificadas del auténtico. Para una cena especial os animo a atreveros, porque de verdad que resulta fácil y queda de impresión. Puede ser una ocasión ideal también para probar ese sake que venden en las web que os recomendé en España.
A mí me gusta el el pescado crudo, y en los restaurantes pido cualquier rollito y siempre me gustan todos. A mi marido no le gusta mucho el pescado, y a pesar de ser asiático, le da grima comer pescado o marisco crudo. Así que en casa preparamos un poco de cada para contentar a todos. Estas fotos son de una cena que preparé para llevar a casa de nuestros vecinos. Me atreví a deslumbrarles con unos rollitos con el arroz por fuera, y unos con un wrap de mango.
Los rollitos son súper fáciles de hacer, lo único es que necesitamos los materiales especializados, pero para una cena especial los podemos encontrar fácilmente en las páginas y tiendas que ya compartí anteriormente. Necesitamos una esterilla de bambú para enrollarlo (literalmente, vale menos de 2euros), necesitamos las algas nori que son lo verde oscuro que lo envuelve, y ya que estamos podemos comprar vinagre de arroz que le va a dar un sabor muy auténtico (pero nos va a sobrar mucho, si queremos ahorrarnos eso, aunque puede ser solo 2euros, no pasa nada, podemos ponerle al arroz unas gotitas de vinagre de manzana o algo así suave). Si quisiera seguir una receta más tradicional necesitaríamos otros 3 o 4 ingredientes especiales sólo para hacer el arroz.... Pero se trata de no complicarse!
Aquí os pongo lo que usé yo para estos rollitos, y más abajo os doy ideas de otros ingredientes que he usado en otras ocasiones.
Para 6 rollitos preparé:
4 tazas de arroz blanco de grano corto, hervidas en 8 tazas de agua.
6 hojas de nori
1 filete de salmón (tiene que ser "grado sushi" que es una manera especial de mantener el pescado en óptimo frescor, ya que debe ser de no más de 24 horas, y debe haber permanecido envuelto en hielo, al menos aquí, no le ponen el sello de "sushi grade" si no es así de fresco, ahí nos la jugamos...) cortado en tiras finísimas.
1 huevo, batido y en la sartén más grande hacemos una tortilla muy finita con una pizca de sal. Lo cortamos en tiras finas.
1/2 pepino cortado en tiras finitas
5 zanahorias baby cortadas en tiras finitas
champiñones cortados en tiras finitas
1/2 aguacate cortado en gajos muy finos
1 mango, una parte cortada en tiras finas para rellenar, y una parte la corte en gajos casi traslúcidos para envolver.
Preparación:
Para el ARROZ debemos cocerlo como hacemos siempre, llevándolo a ebullición, tapando, y dejando a fuego bajo el tiempo necesario para nuestro tipo de arroz hasta que esté blandito. Añadimos: unas gotas de vinagre, 2.5 cucharadas de azúcar, 2 cucharaditas de sal. Mezclamos bien y dejamos enfriar a temperatura ambiente (no en la nevera, pues se quedará seco)
Primero pondremos la ESTERILLA, y encima una hoja de NORI en una superficie limpia y lisa. Con una cuchara de madera pondremos un par de montoncitos de ARROZ y lo extenderemos por todo el alga hasta que quede fino y homogéneo.
Una vez tenemos todos nuestros INGREDIENTES cortados en tiras finas, es
simplemente jugar a rellenar cada rollito con los 3 o 4 ingredientes que
queramos. Sugiero usar elementos de distintos colores y texturas para hacerlos más interesantes al cortarlos y al comerlos. Podemos poner un elemento más suave o cremoso, uno o dos elementos vegetales, y quzá una proteína más consistente.
Para armarlo vamos a poner nuestros ingredientes de relleno en fila sobre el arroz haciendo una tira con un ingrediente, al lado, pegadito, colocamos otro ingrediente, y podemos colocar uno o dos ingredientes sobre estas filas. Esta tira de ingredientes debe estar un poco descentrada hacia un lado. Empezando por el lado más cercano a los ingredientes, empezamos a enrollar ayudándonos de la esterilla. Es fácil porque el arroz se pegará al otro arroz y después al alga. Con la esterilla vamos ayudándonos para apretarlo fuerte, que quede un rollito compacto. ¡Y ya tenemos nuestro rollito! Lo bueno es tener por lo menos 5 o 6 ingredientes para hacer combinaciones diferentes en el relleno.
Al presentar debemos cortarlo con un cuchillo que corte muy bien, de sierra suele ser mejor por el alga, en discos de bocadito.
Se debe acompañar de salsa de soja para mojar cada cual sus discos de rollito.
- Si queremos impresionar o ya tenemos un poco de maña en el tema, podemos hacer un rollito con el arroz por fuera. Facilísimo: sobre la esterilla pondremos film transparente y sobre el plástico extenderemos el arroz, sobre el arroz pondremos la hoja de nori, y sobre la hoja de nori montaremos nuestra pila de ingredientes, igualmente hacia un extremo. Con la esterilla lo vamos enrollando, con cuidado de ir sacando el film (no se suele pegar por algún milagro de la naturaleza) y una vez esté enrollado lo pondremos sobre el plato final y quitaremos todo el plástico. Podemos cubrirlo con semillas de sésamo para que quede más auténtico aún.
- Otra manera de demostrar nuestras dotes es ponerles un wrap de algún elemento muy fino y flexible, puede ser aguacate, mango, pepino, o láminas muy muy finas de pescado. Para este efecto de envoltorio, pondremos la esterilla, sobre la esterilla vamos a hacer una tira de piezas de nuestro envoltorio, centrado, (para que os hagais una idea deben parecer abanicos solapados uno sobre otro) sobre ello pondremos el alga, y debemos tener cuidado de colocar la fila de ingredientes de relleno en el mismo sentido que pusimos el envoltorio. Al enrollarlo quedará centrado y pegado a la parte de fuera del nori.
- Queda riquísimo si una vez cortado el rollito en porciones de bocadito, cada disco lo decoramos con un poquito de caviar, o con atún desmigado, quizá carne de cangrejo.... El sushi da juego para impresionar tanto a la vista como al paladar, dejaos llevar por la imaginación porque hacerlo físicamente es fácil.
OTROS INGREDIENTES:
Gambas cocidas, cortadas a la mitad a la larga
Queso crema (podemos meterlo en el congelador una media hora, y así lo podemos cortar en rectángulos finos más fácilmente)
Tofu cortado en tiras
Cangrejo de imitación, podemos dejar la varita entera o cortarla a la mitad
Salmón ahumado, una opción ideal para quien no quiera comer pescado crudo
Pimientos de colores cortados finos
Para darle saborcillo podemos mezclar un poco de mayonesa con un poco de salsa Sriracha, o simplemente salsa brava u otra picante llena de sabor, al gusto, y podemos poner un poquito sobre el arroz, para darle un toque picante que encontramos muchas vecs en los rollitos más elaborados de los restaurantes.
El sushi suele venir acompañado de wasabi, esa pasta verde con un toque picante y casi ácido. No creo que resulte muy fácil de encontrar, si lo encontramos y lo queremos poner, estupendo, si no, yo honestamente no lo compro aunque es muy fácil aquí, porque no me gusta.
BONUS:
Me sobró salmón, ya que no hice más que dos rollitos con pescado, entonces se me ocurrió hacer un tartar fácil-fácil con el resto. Según lo tenía en la tabla, lo corte en tiras finitas, luego las corté del otro lado, y seguí cortando en todas direcciones con un buen cuchillo hasta que estuvo prácticamente picado (se puede meter en una picadora, pero luego hay que andar lavándola). En un cuenco lo mezclé con una cucharadita de jugo de limón, una pizca de sal, un poquito de perejil o cilantro idealmente, y lo coloqué sobre unos discos de pepino a los que dí una forma divertida. Delicioso, saludable y fresquito.
jueves, 16 de octubre de 2014
Guacamole
Una receta de lo más fácil, y también muy saludable. El aguacate es una fuente estupenda de nutrientes ya que contiene muchísima grasa que ayuda a regular el colesterol y aporta omega-3 y mucho omega-6, contiene también mucho ácido fólico, importantes en el embarazo y el desarrollo cerebral en los más pequeños. Un aguacate nos aporta el 33% de la vitamina C diaria recomendada, también es buena fuente de amino ácidos esenciales, proteína, vitamina E (genial para la piel, pelo y uñas), vitamina K (importante para la coagulación de la sangre), vitamina B6, potasio, cobre y otros minerales. Es un alimento verdaderamente completo además de delicioso.
El guacamole viene, como los aguacates en sí, de la comida tradiconal mejicana y me encanta porque se puede ajustar al gusto de cada uno, y utiliza ingredientes que son ricos nutricionalmente y fáciles de encontrar en el frigorífico de cada casa. Para que el guacamole quede bien, el aguacate debe estar blandito, al tocarlo, la cáscara debe estar rugosa, pero suave si lo presionamos un poco, ya que al madurar, la cáscara se desprende ligeramente de la carne del aguacate. Si un aguacate está firme, no cede a la presión en la mano, notamos que está muy compacto, lo podemos dejar madurar sin refrigerar unos 2-3 días. Es fácil ver si se pasa de maduro porque enseguida se forma moho donde estuvo enganchado a la ramita.
Para sacar la carne de un aguacate no debemos pelarlo. Si está maduro, la carne saldrá muy bien con una cuchara desde dentro. Lo cortaremos como cortaríamos un huevo duro, a la mitad de arriba a abajo, clavando el cuchillo hasta el hueso. Una vez hemos hecho el corte completo, será my fácil separar las mitades, y el hueso quedará en una de ellas. Para sacar el hueso damos un golpe clavando la hoja del cuchillo en el hueso y lo retiramos para arriba. Ahora solo debemos sacar la carne con una cuchara.
En esta receta usé un sólo aguacate. Por primera vez aparece mi peque por aquí, porque las fotos las estaba haciendo a él más que al guacamole :-) ese día aprendió a comerlo mojando una tortilla de maíz, se comió todo el cuenco en menos de 5 minutos! Le gusta el guacamole, pero lo que más le gusta es preparar las cosas conmigo, mientras lo preparaba estaba somado y se le veía super preparado para atacarle con un puñadito de tortillas :-)
Tiempo: 5 minutos
Raciones: 2?
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Ingredientes:
1 aguacate
1 puñadito de hojas de cilantro (al gusto, empecemos con poco y podemos añadir más después)
1/2 jalapeño (sin pipas para que pique menos, con pipas si nos gusta picón)
1/2 tomate cortado muy fino
1 cucharada de cebolla picada muy fina
1/2 cucharada de jugo de limón
1. En un bowl ponemos la carne del aguacate, y añadimos el resto de ingredientes, lo espachurramos todo con un tenedor hasta conseguir la consistencia deseada. Se debe servir con tortillas de maíz o totopos.
2. Se puede omitir el jalapeño, como yo hice para el peque, si no nos gusta el picante, o se puede añadir uno entero si nos gusta mucho... Yo nunca le pongo cebolla porque no me gusta... Es totalmente flexible a nuestro gusto.
El guacamole viene, como los aguacates en sí, de la comida tradiconal mejicana y me encanta porque se puede ajustar al gusto de cada uno, y utiliza ingredientes que son ricos nutricionalmente y fáciles de encontrar en el frigorífico de cada casa. Para que el guacamole quede bien, el aguacate debe estar blandito, al tocarlo, la cáscara debe estar rugosa, pero suave si lo presionamos un poco, ya que al madurar, la cáscara se desprende ligeramente de la carne del aguacate. Si un aguacate está firme, no cede a la presión en la mano, notamos que está muy compacto, lo podemos dejar madurar sin refrigerar unos 2-3 días. Es fácil ver si se pasa de maduro porque enseguida se forma moho donde estuvo enganchado a la ramita.
Para sacar la carne de un aguacate no debemos pelarlo. Si está maduro, la carne saldrá muy bien con una cuchara desde dentro. Lo cortaremos como cortaríamos un huevo duro, a la mitad de arriba a abajo, clavando el cuchillo hasta el hueso. Una vez hemos hecho el corte completo, será my fácil separar las mitades, y el hueso quedará en una de ellas. Para sacar el hueso damos un golpe clavando la hoja del cuchillo en el hueso y lo retiramos para arriba. Ahora solo debemos sacar la carne con una cuchara.
En esta receta usé un sólo aguacate. Por primera vez aparece mi peque por aquí, porque las fotos las estaba haciendo a él más que al guacamole :-) ese día aprendió a comerlo mojando una tortilla de maíz, se comió todo el cuenco en menos de 5 minutos! Le gusta el guacamole, pero lo que más le gusta es preparar las cosas conmigo, mientras lo preparaba estaba somado y se le veía super preparado para atacarle con un puñadito de tortillas :-)
Tiempo: 5 minutos
Raciones: 2?
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Ingredientes:
1 aguacate
1 puñadito de hojas de cilantro (al gusto, empecemos con poco y podemos añadir más después)
1/2 jalapeño (sin pipas para que pique menos, con pipas si nos gusta picón)
1/2 tomate cortado muy fino
1 cucharada de cebolla picada muy fina
1/2 cucharada de jugo de limón
1. En un bowl ponemos la carne del aguacate, y añadimos el resto de ingredientes, lo espachurramos todo con un tenedor hasta conseguir la consistencia deseada. Se debe servir con tortillas de maíz o totopos.
2. Se puede omitir el jalapeño, como yo hice para el peque, si no nos gusta el picante, o se puede añadir uno entero si nos gusta mucho... Yo nunca le pongo cebolla porque no me gusta... Es totalmente flexible a nuestro gusto.
lunes, 8 de septiembre de 2014
Rollitos de Verano
¿A quién le apetece algo exótico, fresquito, sano, fácil de preparar y delicioso? Presento estos Rollitos de Verano, típicos de la cocina tailandesa y vietnamita, sabiendo que no es fácil encontrar el papel de arroz para envolverlos... Pero hace un par de días también compartí una entrada con tiendas de productos asiáticos y prometía compartir recetas fáciles que usaran sus productos básicos. En esa entrada tenéis el link a tiendas online que lo envían a toda España, y los precios eran bastante asequibles. Si os animais a comprar el papel de arroz, vais a tener papel de arroz para una temporada, y estos rollitos son fáciles de hacer en cualquier momento y casi con cualquier cosa. También sirve para freirlos y hacer rollitos de primavera, así que puede ser una inversión divertida.
Estos rollitos también suelen llevar fideos de celofán dentro, pero no usaremos un paquete entero, así que podemos comprar uno y usarlo para esta receta y otras que iré poniendo. Lo bueno de las recetas asiáticas es que una vez tienes dos o tres cosas especiales, lo demás son productos del día a día, verduritas, pollo, gambas... nada extraño.
Al comprarlos vienen en discos secos, y para hacerlos flexibles simplemente calentamos un poquito de agua en una sartén grande y los sumerjimos un momentito. Debe ser meter y sacar, o se pegarán y será difícil no romperlos. Yo mojo un lado, le doy la vuelta, hago que la otra cara toque el agua, y lo extiendo en mi mostrador, si veo que algún trocito está seco, le froto un poquito de agua con los dedos, pero no lo llevo nunca al agua otra vez porque enseguida se hacen muy blanditos y se rompen. Es un material super curioso y divertido.
Los fideos de celofán se preparan también en agua caliente: calentamos agua que cubra los fideos una cacerola mediana, y cuando este a punto de romper a hervir, retiramos del fuego y metemos los fideos. Normalmente basta con que reposen unos 4-6 minutos para que estén hechos, pero en la bolsita pondrá el tiempo. Los escurrimos en un colador fino.
Yo puse sólo tofu en los míos, pero mi marido puso también gambas. Los tradicionales, de la cocina thai, llevan gambas y tofu. También se puede poner pimiento crudo en tiras y si queremos algo de contraste, tiras de mango quedan muy bien también. Así es como los hicimos el otro día:
Tiempo: 20 mins
Raciones: 2
Ingredientes:
4 hojas de papel de arroz
2 tazas de lechuga cortada en tiras
1 zanahoria grnade cortada en tiras
1 pepino cortado en tiras
10 gambas
100gr de tofu extrafirme
2 cucharadas de salsa de soja
hojas de menta/hierbabuena
75gr de fideos de celofán
Salsa:
2cucharadas de salsa de soja
1 cucharadita de vinagre
1/2 cucharadita de aceite de sésamo
1/2 cucharadita de gengibre
1. Cortamos el tofu en láminas de medio cm de grosor y las mojamos por encima con la salsa de soja; las horneamos con el grill durante 5 minutos hasta que estén doradas (también las podemos poner en una sartén a fuego alto para que se doren). Sacamos y dejamos enfríar. Cortamos la verdura en tiras finitas y reservamos. En una sartén cocinamos las gambas con un poquito de mantequilla o aceite. Y preparamos los fideos en agua caliente, dejándolos escurrir.
2. Preparamos las hojas mojadas de papel de arroz sobre una superficie lisa y limpia. Para rellenar cada hoja necesitaremos colocar las tiras horizontalmente frente a nosotros, y en la mitad de abajo de la hoja, ya que lo vamos a enrollar hacia arriba. Rellenamos con un poquito de cada ingrediente poniéndo uno encima de otro (así quedará bonito el corte). Para enrollarlos cogeremos la parte de la hoja más próxima a nosotros y cubriremos el relleno, a continuación doblaremos los lados hacia dentro, y seguiremos envolviendo el rollito hacia arriba, alejándolo de nosotros. Las hojas de arroz se pegarán y no será difícil mantenerlo todo cerrado con buena forma, pero es importante enrollarlo con fuerza, apretando bien el relleno para que también mantenga la forma mientras nos los comemos. Recomiendo cortarlo a la mitad, echar una cucharadita de salsa, y comerlo con la mano.
Estos rollitos también suelen llevar fideos de celofán dentro, pero no usaremos un paquete entero, así que podemos comprar uno y usarlo para esta receta y otras que iré poniendo. Lo bueno de las recetas asiáticas es que una vez tienes dos o tres cosas especiales, lo demás son productos del día a día, verduritas, pollo, gambas... nada extraño.
Aquí veis los papeles de arroz, los de arriba están secos aún, los de abajo junto a la verdura están mojados.
Al comprarlos vienen en discos secos, y para hacerlos flexibles simplemente calentamos un poquito de agua en una sartén grande y los sumerjimos un momentito. Debe ser meter y sacar, o se pegarán y será difícil no romperlos. Yo mojo un lado, le doy la vuelta, hago que la otra cara toque el agua, y lo extiendo en mi mostrador, si veo que algún trocito está seco, le froto un poquito de agua con los dedos, pero no lo llevo nunca al agua otra vez porque enseguida se hacen muy blanditos y se rompen. Es un material super curioso y divertido.
Los fideos de celofán se preparan también en agua caliente: calentamos agua que cubra los fideos una cacerola mediana, y cuando este a punto de romper a hervir, retiramos del fuego y metemos los fideos. Normalmente basta con que reposen unos 4-6 minutos para que estén hechos, pero en la bolsita pondrá el tiempo. Los escurrimos en un colador fino.
Yo puse sólo tofu en los míos, pero mi marido puso también gambas. Los tradicionales, de la cocina thai, llevan gambas y tofu. También se puede poner pimiento crudo en tiras y si queremos algo de contraste, tiras de mango quedan muy bien también. Así es como los hicimos el otro día:
Tiempo: 20 mins
Raciones: 2
Ingredientes:
4 hojas de papel de arroz
2 tazas de lechuga cortada en tiras
1 zanahoria grnade cortada en tiras
1 pepino cortado en tiras
10 gambas
100gr de tofu extrafirme
2 cucharadas de salsa de soja
hojas de menta/hierbabuena
75gr de fideos de celofán
Salsa:
2cucharadas de salsa de soja
1 cucharadita de vinagre
1/2 cucharadita de aceite de sésamo
1/2 cucharadita de gengibre
1. Cortamos el tofu en láminas de medio cm de grosor y las mojamos por encima con la salsa de soja; las horneamos con el grill durante 5 minutos hasta que estén doradas (también las podemos poner en una sartén a fuego alto para que se doren). Sacamos y dejamos enfríar. Cortamos la verdura en tiras finitas y reservamos. En una sartén cocinamos las gambas con un poquito de mantequilla o aceite. Y preparamos los fideos en agua caliente, dejándolos escurrir.
2. Preparamos las hojas mojadas de papel de arroz sobre una superficie lisa y limpia. Para rellenar cada hoja necesitaremos colocar las tiras horizontalmente frente a nosotros, y en la mitad de abajo de la hoja, ya que lo vamos a enrollar hacia arriba. Rellenamos con un poquito de cada ingrediente poniéndo uno encima de otro (así quedará bonito el corte). Para enrollarlos cogeremos la parte de la hoja más próxima a nosotros y cubriremos el relleno, a continuación doblaremos los lados hacia dentro, y seguiremos envolviendo el rollito hacia arriba, alejándolo de nosotros. Las hojas de arroz se pegarán y no será difícil mantenerlo todo cerrado con buena forma, pero es importante enrollarlo con fuerza, apretando bien el relleno para que también mantenga la forma mientras nos los comemos. Recomiendo cortarlo a la mitad, echar una cucharadita de salsa, y comerlo con la mano.
¡Es así de fácil y divertido es comer algo exótico y saludable!
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