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viernes, 20 de marzo de 2015

Ensalada de espinacas con vinagreta templada de bacon


Hoy una idea para una ensalada de lujo: espinacas frescas, con huevo duro y una vinagreta balsámica de bacon. Hay un programa de televisión que me encanta que se llama Pioneer Woman. Los Pioneers eran en Estados Unidos aquellos atrevidos que se aventuraban más al oeste de lo conocido, haciendo nuevos asentamientos en la "conquista" de estas tierras. Los pioneers no eran conquistadores, no peleaban por las tierras, simplemente iban abriendo camino hacia el oeste, eran los que se hacían la casita un poco más allá del último europeo. Para mí es una imagen muy poderosa el de las familias que se aventuraban a ese tipo de soledad, y al mismo tiempo me imagino la belleza de los sitios donde iban asentándose como lo que me evoca el dicho "America the beautiful". Eran los primeros no-nativos en vivir ahí, en conocer esas tierras y lo que tenían que ofrecer, vivían con muy poco y no se podían permitir depender de otros asentamientos, ellos tenían su propio ganado, o hacían sus propios campos... Me imagino las vidas de esas familias casi como un ideal, en el que cada miembro tiene un papel muy importante, ya que sólo se tienen los unos a los otros, a veces familias aisladas, o como mucho en asentamientos muy pequeños de varias familias. Pioneer signifca pionero, pues eran los pioneros en ir hacia el oeste, pioneros en todo. 

Bueno, este programa de televisión me encanta en el mismo sentido, es esa imagen bucólica que se me creaba al estudiar la historia y literatura de este país. La mujer del programa, Ree Drumond, es una chica del sur, que estudió periodismo en California y que se casó con el perfecto cowboy, un chico de Oklahoma heredero de una familia importante de ganado. Como ella dice, es una chica de campo por accidente, y también es una idea muy romántica <3  En la cabecera del programa sale una introducción a quien es ella y cómo vive: en un rancho enorme en "el medio de la nada" donde tiene que encargarse de las cosas de la casa y dar de comer a niños y cowboys. Lo pinta tan bonito que por un momento me convence de que me quiero mudar a un rancho en el medio de la nada, y convertir a mi marido en un cowboy :-)

Además de encantarme esa imagen ideal que representa, me fascina que hace sólo unos años empezó un blog porque necesitaba hacer algo más con sus días y ahí plasmaba su vida diaria en el rancho y subía sus preciosas fotos del día a día. El blog tuvo tanto éxito que en solo un año consiguió el premio más prestigioso del país, tenía millones de visitas, empezó a escribir libros de cocina, luego vino el programa con Food Network y ahora es una de las personalidades de cocina más conocidas del país. He leído que sólo de la publicidad en su web estiman que ingresa más de 1 millón de dólares al año!


Su cocina es muy sencilla, cosas con una muy buena pinta, ingredientes muy corrientes que tenemos cualquiera (dijo que va al supermercado una vez al mes cuando van a la ciudad) y sobretodo unas carnes estupendas del mismo rancho. En esta receta de una ensalada templada, el bacon que ella usa parece sacado.... bueno, claro... de un programa de cocina donde la carne es la estrella. Yo lo he hecho con bacon normal y con bacon de pavo. No será lo mismo, pero queda muy rico también.

Esta es mi adaptación de su receta, me quedé con la idea y luego cada vez lo hago un poco diferente. Lo importante: el bacon, la mostaza y el pelín de azúcar.

Tiempo: 5mins                                Raciones: 4

Ingredientes:
Espinacas frescas
3 huevos duros
5-6 lonchas de bacon
vinagre (puede ser balsámico, puede ser de vino tinto y balsámico)
cognac opcional
una cucharadita de azúcar
un cucharada grande de mostaza dijon

1. En una ensaladera grande ponemos las espinacas lavadas y secas, y sobre ellas cortamos el huevo en rodajitas.
Ella el bacon lo corta en tiritas, y lo hace en una sartén y reserva parte de la grasita de hacerlo para hacer la vinagreta. Yo lo corto y lo pongo en el microondas (1 minuto por loncha) y en la sartén uso aceite de oliva. Me parece una versión algo más saludable :) Sacamos el bacon de la sartén para hacer la salsa.

2. En la sartén con el aceite o la grasa del bacon añadimos el cognac si usamos, el vinagre, removiendo, ponemos el poquito de azúcar, la mostaza y removemos a fuego muy bajo durante un minuto. Si necesita más líquido ponemos más aceite y más vinagre a partes iguales. Regresamos el bacon a la sartén, le damos una vueltecita y enseguida lo vertemos sobre la ensalada para que esté aún calentito.

También se puede pochar un poquito de cebolla morada cortada muy fina y se añadiría a la ensalada antes de hacer la vinagreta templada.

Esta receta la podéis ver acompañando mis crepes rellenos de espinacas, champiñones y maíz, y también con mi pollo al limón.

Crepes con maiz, espinacas y champiñones

Hoy os traigo la receta que hice anoche y que me encantó: unos crepes rellenos de una crema con queso, espinacas, maíz y champiñones. Hacer crepes es en realidad muy fácil, no hay que tenerles miedo, y lo peor que puede pasar es que no salgan super bonitos, pero aún así saldrán igual de ricos, porque en sí el crepe no tiene sabor al ser solo harina y leche. Yo usé una sartén de las grandes, de esas lacadas en blanco por dentro. Todos tenemos nuestra sartén "infalible" en cuanto al pegarse las cosas, pues esa sirve sea del tamaño que sea.

La técnica para hacer un buen crepe es sencilla, el truco es no echar mucha masa, echarla en el centro de la sartén y levantarla completamente del fuego para irla girando e ir formando el crepe, si no es masa suficiente mejor que si es demasiada masa, porque podemos echar una cucharada y seguir con nuestro movimiento circular cubriendo toda la superficie. Incluso si nos hemos quedado cortos por un poquito y vemos que no va a quedar un círculo perfecto le podemos "manchar" esa zona con la espátula con masa. No se notarán las distintas añadiduras una vez esté completo :) También es importante que la sartén esté bien caliente, pero no ardiendo para que se haga por igual. Sabremos cuando está listo para darse la vuelta porque ellos solo será fácil de despegar de la sartén y tendrá un bonito color dorado. Al darle la vuelta lo único que queremos es que se dore ese segundo lado, así un minutito será suficiente. El segundo lado nunca se pega, así que podemos ir mirándolo de vez en cuando hasta que esté bonito :) No hace falta poner mucha mantequilla, media cucharadita de café sirve, aunque no veamos que haya llegado a cubrir toda la superficie.



Aquí va la receta de cómo hacer esta masa de crepes muy sencilla que vale lo mismo para dulce que para salado (es lo bueno de los crepes, que valen para todo, mi marido cuando le dije "mañana para cenar voy a hacer crepes" sólo se sorprendió porque él pensaba que los crepes sólo eran dulces, "con nutella" dijo. Pero ya sabemos que la mayoría de los americanos no tienen así como una cultura super extensa :) bastante que sabía lo que era un crepe!). Y también la receta de este relleno con un sabor muy suave y que es vegetariana.

Tiempo: 30mins +gratinar 5mins                            Raciones: 6 crepes

Masa de crepes:
1 taza de harina
1.5 tazas de leche
1 huevo

Relleno:
5 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de harina
100gr de champiñones limpios y laminados
1.5 tazas de leche
2 tazas de espinacas frescas
1 taza de maíz
2 tazas de queso tipo suizo, emmental...
sal y pimienta

1. Para la masa de crepes: en un bowl mezclamos perfectamente los ingredientes y lo dejamos reposar 15 minutos. En ese tiempo podemos hacer los champiñones, pondremos en una sartén grande una cucharada de mantequilla, la derretimos y ahí pochamos los champis durante unos 7-8 minutos hasta que estén muy hechos. Los retiramos, limpiamos la sartén con un papel de cocina, y ponemos las 4 cucharadas restantes de mantequilla a fuego medio. Cuando esté derretida mezclamos bien la harina con ello, y la doramos unos 2-3 minutos. A continuación añadimos la leche, removiendo vigorosamente. Esto es como hacer una bechamel, y a mí siempre se me empiezan formando grumos parece que no se va a mezclar la harina con la leche porque tiene pegotitos, pero si le damos bien con unas varillas veremos que en realidad se van desintegrando y según pasan un par de minutos removiendo, no hay grumos y se va espesando. Removemos de vez en cuando hasta que esté espesito, en total unos 3 minutos. Sal pimentamos al gusto.

2. Añadimos a la bechamel las espinacas, el maíz y los champiñones y lo removemos bien. Tapamos y dejamos a fuego medio-bajo para que las espinacas se hagan. Mientras podemos ir empezando los crepes. No deben ser 15 minutos justos, si son 20 no pasa nada, pero es importante que repose un ratito. Para hacerlos es muy sencillo como digo, simplemente calentamos la sartén a fuego medio-alto, untamos un poquito de mantequilla y cuando esté caliente echamos un par de cucharadas de masa. Lo vamos girando alejado del fuego para que se vaya cubriendo todo, y vamos añadiendo más según necesitemos. En cuanto hayamos hecho un par de ellas sabremos cuanto hay que echar, pero es mejor quedarse corto que echar mucho y que salga un pancake en vez de un crepe!

3. Una vez las espinacas están hechas, incorporamos una taza de queso rallado, removemos y retiramos del feugo. Mientras vamos terminando nuestros crepes y los vamos poniendo en un plato grande uno sobre otro. Para terminar, los pondremos en una fuente de hornear para gratinarlos. Debemos colocar el crepe de manera que haya un cuarto de crepe reposando en el fondo de la bandeja, donde pondremos 3 cucharadas de relleno, y así con el resto del crepe lo doblaremos haciendo una forma triangular. Doblamos primero un lado, y después el otro, quedando la forma de un cuarto del círculo. Vamos rellenándolos y doblándolos todos en la fuente.

4. Espolvoreamos el resto del queso rallado por encima y lo metemos a gratinar unos 5 minutos, pero vigilamos que no se queme, que cada horno es distinto! Y a disfrutar de esta delicia francesa, ideal para un "meatless monday" o "lunes sin carne".
 


martes, 10 de febrero de 2015

Pizza blanca de espinacas y tomates

Hoy una idea para una pizza un poco diferente al llevar la crema "blanca". Lo que más conocemos es la salsa de tomate especiada como base de cualquier pizza, pero aquí en todos los sitios donde hay pizzas siempre hay una "blanca". Esa crema blanca varía, pero suele ser cremosa, y con sabor a orégano, albahaca y mucho ajo. A mí no me suele gustar tanto como la de tomate de siempre, pero esta receta usa mi salsa de pasta favorita: la salsa Alfredo. Ya os hablé de esta salsa hace tiempo, es una crema a base de nata y queso, con un toque de pimienta negra. Es muy sencilla de hacer, pero a mí me gusta la comprada. Si no tenéis salsa Alfredo en el super, como yo nunca lo ví en España (¡20 años de mi vida perdidos sin saber que tal delicia existía!) podéis substituir por una carbonara comprada. Lo bueno, es que sólo necesita media tacita de salsa, así que tenemos para hacer una pasta después, así que comprad una que os guste.



Como la mayoría de las recetas, y sobretodo de pizza, esto puede ser una idea sobre la que hagais vuestras combinaciones favoritas, pero os aseguro que tal cual la hicimos nosotros ayer estaba absolutamente deliciosa. De hecho, nos la comimos entera y verdadera para cenar entre mi marido y yo (bueno, y el peque se comía mis bordes ;-)

Tiempo: 30 mins (incluídos 15 de horno)      Raciones: una pizza

Ingredientes:
1 masa preparada de pizza
1/2 taza de salsa Alfredo
2 tomates picados finos
2 tazas de espinacas frescas cortadas
2 tazas de queso rallado (una mezcla de mozzarella y parmesano es ideal)

1. Precalentamos el horno a 230ºC (o lo que nos diga la masa) y engrasamos ligeramente una bandeja de hornear de su tamaño con aceite de oliva. Extendemos la masa hacíendola tan fina como queramos. Cubrimos con la salsa homegéneamente y distribuimos las espinacas. Con las espinacas ya sabéis lo que pasa: empiezan muy grandes y terminan diminutas, os animo a cubrir la pizza por completo con las hojas frescas. A continuación esparcimos los trocitos de tomate por toda la superficie, y terminamos con el queso que pondremos por toda la pizza.

2. Lo horneamos durante unos 15 minutos, según nos pida la masa, hasta que veamos los bordes dorados y crujientes y el queso derretido y dorado.

Buon Apetitto!


sábado, 7 de febrero de 2015

Hierro -CDR y productos ricos en hierro

Uno de los nutrientes en los que más nos fijamos al leer las etiquetas suele ser el hierro. Os presento un poquito de información sobre este nutriente y sus beneficios a lo largo de la vida, así como productos que nos lo aportan fácilmente.

El hierro es importante en todos los momentos de la vida, pero es crucial sobretodo para los más pequeños, ya que nacen con una reserva finita de este mineral, y debemos asegurarnos de que toman grandes cantidades para reponerlo al tiempo que su necesidad también crece. Es importante saber que esa reserva de hierro con la que nacemos se forma sobretodo en las últimas semanas de gestación, por lo tanto los bebés nacidos prematuros tienen más riesgo de anemia, así como los de madres con anemia o nutrición pobre durante el embarazo. Esa reserva inicial dura unos 6 meses, momento en el que empieza a decrecer, y su necesidad empieza a aumentar. La leche materna es la leche perfecta para ellos y si siguen tomándola no tendrán anemia, también las fórmulas de leche para biberón son ricas en hierro por ese motivo, es importante mantener estas leches preparadas hasta los 12 meses porque la leche de vaca no tiene suficiente hierro. Los bebés entre 6 y 12 meses necesitan 11mg de hierro al dia (según la asociación de pediatría estadounidense), a partir de los 12 meses y hasta los 3 años necesitan 7mg diarios, y la necesidad vuelve a subir alos 4 años, cuando necesitan 11mg al dia.

Esa necesidad se queda más o menos igual, hasta los 14, cuando se recomienda en Estados Unidos que las chicas entre 14 y 18 años tomen 15mg diarios, mientras que los chicos solo 11. A los 18 años las chicas deben tomar 18mg al dia, y eso se mantiene hasta los 50 años de edad. Durante la edad adulta los hombres solo necesitarían 8mg al día. Y ambos sexos necesitan 8mg al dia a partir de los 51 años.

Las mujeres como vemos tienden a necesitar más hierro, una de las cosas que más influyen en ello es el periodo menstrual en el que perdemos una cantidad considerable de sangre y necesitamos reponer ese hierro perdido. Pero cuando el hierro es crucial es durante el embarazo. En Estados Unidos la recomiendación es de 27mg al dia, y lo que se recomienda es empezar a construir este depósito de hierro antes incluso de quedarnos embarazadas. Es precisamente esta gran cantidad de hierro que contienen los suplementos vitamínicos lo que hace que resulten un poco dificiles de digerir, y hacen que se nos revuelva el estómago al tomarlos. Aquí hay marcas que han reducido su contenido en hierro para hacerlos más fácil de consumir. A mí me pasaba eso con los que tenía en pastillas y me compré unos que son como gominolas, tienen tanto de todo como los demás, pero no tienen mucho hierro. Era algo que me preocupaba al no comer tanta carne roja, se lo dije a mi doctora al principio porque no quería tomar esos suplementos otra vez, quería los que contenían menos, pero cuando me hicieron la analítica, específicamente hablamos de mi nivel de hierro y me dijo que está por encima de lo necesario, y puedo seguir con las gominolas sin problema. Es cosa de cada uno saber cómo hacer una dieta sana y equilibrada en donde los nutrientes que necesitamos, en la cantidad que los necesitamos en cada momento, están presentes.



Para ello, aquí hay una buena lista de fuentes de hierro para aquellos que siempre tengan problemillas de anemia, las embarazadas o los que estén pensando si una dieta con menos carne puede afectar a este mineral tan importante. Todos los productos están medidos en una cantidad de 100gr de producto:




Carne de vacuno o res:     1.5 mg     9% CDR (Cantidad Diaria Recomendada para un adulto que necesita ~14mg)
Judías blancas cocidas:     1.6mg      9%
Judías pintas:                    2.1mg      12%
Judías negras-frijoles:        2.1mg      12%
Patata blanca cocida:        7mg         39%
Lentejas:                           3.3mg     19%
Espinacas crudas:              2.7mg     15%
Kale:                                 1.7mg     10%
Jamón asado:                    1.4mg      8%
Pechuga de pollo asada:    1mg         6%
Contramuslo de pollo asado: 1.3mg   7%

Nos podemos pensar que haciendo un guiso de carne con patatas estamos comiendo hierro gracias a la carne, cuando es en verdad la humilde patata la que más nos proporciona. Vemos que la carne "oscura" del pollo, como se le llama aquí a lo que no es pechuga, tiene algo más de hierro. Y que las lentejas se llevan la fama de ser ricas en hierro, cuando sus primas las judías son igualmente una buena fuente.

Y por curiosidad casi, os dejo un par de cosillas que tienen una cantidad tremenda de hierro. No vamos a comernos 100gr de perejil seco... Pero si lo usamos como condimento frecuentemente, ya estamos ayudando a la causa.
Perejil seco:                54mg         299% 
Espirulina:                   28.5mg     158%
Cebollino seco:           20mg        111%


Lo cierto es que no hay nada que sea la panacea en cuanto al hierro, pero comiendo una dieta variada y teniendo ciertos productos en nuestro radar, podemos conseguir unos niveles adecuados. A mí me gusta poner judías cocidas en mis ensaladas para aportar proteínas y hierro, son pequeños truquitos que podemos acostumbrarnos a incorporar en nuestras comidas. Además suplementos naturales como la espirulina nos pueden ayudar en momentos en los que necesitamos más.

Como siempre, mi mejor ayuda para ver los nutrientes en los productos es http://nutritiondata.self.com, y he sacado la información de las CDR en Estados Unidos de esta web: http://wholesomebabyfood.momtastic.com/Iron.htm#.VNZjcSydqJV  La imagen de Popeye con su lata de espinacas viene de http://www.comicvine.com/forums/battles-7/bugs-bunny-vs-popeye-the-sailor-man-757492/

Quiche

Tengo una buena amiga aquí que adora mis quiche, y que es incapaz de hacer una quiche decente :-) Hi Adriana! Ella no entiende español...jeje, pero abiertamente lo admite, dice que no sabe por qué pero no la salen, se la deshacen enteras, o no cuaja, o se queda como a pegotes... Así que siempre dice que no lo va a intentar más, que si a mi me salen siempre tan ricas, pues ya está. Ella ahora no está pasando por un buen momento de salud, y se ha convertido en casi una broma que cuando tiene un momento de estos, yo la llevo una quiche recién hecha. Cuando el lunes me dijo que había ido al médico y no tenían muy buenas noticias, yo la dije "don´t worry, esta tarde voy con una quiche!" Al día siguiente me mandó un muñequito sonriente diciendo que ver los tomatitos en la quiche ya la habían hecho felíz y que estaba tan rica para desayunar que estaba deseando que llegara el almuerzo.

Una quiche en verdad es bastante fácil de hacer, su caso es peculiar, y es una cosa muy resultona, ya que suele quedar bonita, es fácil de hacer con antelación, y es muy fácil de llevar si vamos a desayunar con alguien, o a aportar algo a una merienda, o quizá si vamos a visitar a alguien que está malo o acaba de tener un bebé... Es una buena excusa para ir a verles y queda muy bien llevar una cosita así.

Lo que más, más me gusta de las quiche es que admiten cualquier cosa. Yo cada vez lo hago con unos ingredientes. Normalmente lo hago para desayunar y lleva bacon, queso, quizá espinacas... Algunas veces he usado fiambres cortados, o incluso salchichas de desayuno en pedacitos, también las he hecho con vegetales como el calabacín, los champiñones, tomates, brócoli... tipo una tortilla de verduras. Esta vez usé sólo tres ingredientes, a parte de los básicos, quedó muy bonita y según dice ella, está muy rica.


Tiempo: 10mins +30-40 mins de horno                     Raciones: 6-8

Ingredientes:
Una base de masa
5-6 huevos
3/4 taza de nata (half and half uso aquí)
1 cucharadita de sal
1 cucharadita (larga) de pimienta negra
1 taza de pavo en cubitos muy pequeños (yo lo cogí de la barra de ensaladas del super)
2 tazas de espinacas frescas
1 buen puñado de tomates cherry

1. Precalentamos el horno a 180ºC. Dejamos la masa fuera de la nevera mientras preparamos el relleno. En un bowl grande batimos bien los huevos y la nata -quizá incluso con batidora o mezcladora si queremos. Mezclamos la sal y la pimienta.

2. Extendemos la masa en una fuente redonda de hornear y vertemos la mezcla del huevo. Tiene que quedar como a la mitad de la altura del molde. Si es menos podemos batir otro huevo con un poquito de leche o nata, pero esto suele ser mejor hacerlo después de poner las cositas sólidas para ver que no rebosa. Echamos el pavo por toda la quiche homegéneamente, esparcimos las espinacas, haciendo que se hundan con un tenedor, y por último decoramos cn los tomates cortados a la mitad por toda la superficie.

3. Horneamos unos 30-40 minutos hasta que veamos que el centro ha cuajado bien. Al hornearse sube un pelín, hay que dejar medio dedito libre para que no se salga en el horno. También suele bajar un poquito al enfriar, así que hacedle la foto cuando más hinchadita está :-)

Como esta llevaba las espinacas y los tomates por encima no le puse queso, pero se le puede poner queso rallado por encima, o mezclado con el huevo por dentro. Flexibilidad máxima con las quiche!

lunes, 12 de enero de 2015

Muffaletta vegetal

Bueno, ya han pasado las Navidades, y ya se ha ido mi hermano después de pasar con nosotros tres semanitas. Nos lo hemos pasado muy bien, pero a los dos nos gusta mucho la comida, y no hemos parado. Nos hemos gastado tres veces más en el super que cualquier otro mes normal, y además también nos hemos gastado el doble en comer fuera! Un espanto. Así que para hacer un poco de detox en el bolsillo y en el estómago, nos hemos metido de lleno en una semana vegana (con concesiones al queso). Dejamos a mi hermano en el aeropuerto de Filadelfia y aprovechamos para pasear por la ciudad, con la suerte de que el mercado Amish estaba aún abierto. Qué maravilla -¡qué cantidad de frutas, verduras, qué calidad más buena, qué precios de risa...! así que aproché y compré bastantes cositas. Anoche fuimos a hacer la compra aquí para lo que faltaba para todas las recetitas que tengo vistas, y en cuanto llegamos nos pusimos manos a la obra.

El bocadillo muffaletta viene de Italia y tradicionalmente es un bocadillo en un pan quizá tipo chapata, algo con mucho cuerpo, no una baguette, y relleno de los embutidos italianos como diferentes salamis, capicola, mortadella...con algún queso italiano tipo provolone, y con dos cositas que le dan caracter: pesto y giardinera. La giardinera es una mezcla de verduras que vienen embasadas en un tarro de cristas y están en un líquido como el de las aceitunas, o los pepinillos, con la base de vinagre y algunas especias. En Estados Unidos tenemos la suerte de encontrar casi cualquier cosa y en el super normal venden giardinera donde los pepinillos, pero si no lo encontramos, he visto también recetas donde se substituye por una especie de tapanade (aceitunas picadas muy finas casi en pasta), pero se puede hacer algo divertido con nuestros encurtidos favoritos mientras que los piquemos en casa para hacer algo que podamos untar en el pan. La giardinera, por cierto, viene con las verduritas enteras, coliflor, zanahoria, pimientos, apio... y en casa lo trituramos para el sandwich.

Aparte del muffaleta siciliano tradicional, hay una versión con verduras que es muy popular también, ya que mantiene el espíritu mediterráneo al poner verduras al grill con aceite de oliva. Esta es la versión que más hacemos en casa, ya que queda con muchísimo sabor, y es una manera fácil de comer un plato lleno de vegetales.


Tiempo: 40mins (con 20mins de grill incluido)
Raciones: 4

Ingredientes:
3 calabacines medianos
1 berenjena
2 pimientos rojos
1 cebolla morada (no la usamos esta vez)
1 champiñón grande -tipo portabella

aceite de oliva, sal y pimienta

Pan tipo chapata o de pueblo, algo contundente
Queso en lonchas -mozarella, provolone, suizo...
Pesto (que se puede hacer triturando un puñadito de piñones con un puñadito de hojas de albahaca, un chorrito de aceite de oliva, un poquito de ajo y un pelín de sal)
Espinacas
Giardinera o substituto tipo tapenade de aceitunas o encurtidos

1. Lo primero es preparar las verduras, todo debe ir en "lonchas" de 3-4mm de grosor y suficientemente grandes para que las podamos poner al grill (es decir, el champiñón y el calabacín deben estar cortados a la larga, no en láminas o discos). Calentamos un grill, el de gas es una gozada para estas cosas rápidas, pero si no, creo que no merece la pena hacer uno de carbón, podemos calentar el horno a 200ºC o una sartén grill en la cocina.

2. Echamos aceite de oliva por encima de las verduras homogéneamente, y salpimentamos. Lo pondremos al grill unos 20 minutos hasta que estén marcaditos y blanditos. Mientras vamos cortando el pan para los bocadillos, y los podemos tostar un poquito. Picamos la giardinera, y extendemos una cucharada sobre el pan, colocamos el queso encima. En la otra tapa del bocadillo extendemos una cucharada de pesto.

3. Cuando la verdura esté lista colocamos lo que queremos sobre el queso, yo puse berenjena, mucho calabacín y champiñón, coloqué unas hojitas de espinacas y una de albahaca porque como veis nuestro pesto era de tomate, no de albahaca (un caprichín que me traje de NYC). Mi marido puso pimiento rojo y no puso champiñón. Es lo bueno de estas cosas, cada uno se lo personaliza. Ya colocamos la tapa con el pesto y lo disfrutamos.

La verdura que nos sobre está igual de buena al dia siguiente para hacer otro bocadillo :)





jueves, 20 de noviembre de 2014

Ramen gourmet

El ramen se ha convertido en algo muy conocido gracias a esos paquetitos que venden por céntimos en todos los rincones del mundo, pero tradionalmente, este plato japonés no es ni parecido a lo que podemos preparar en 3 minutos con esos paquetitos de fideos y saborizantes. Este plato es más bien un plato completo, casi un guiso de los nuestros, con una base de caldo que nosotros usaremos de pollo, con una proteína, que nosotros haremos también pollo, suele llevar verduras, hierbas aromáticas, y por supuesto, fideos.



Os animo hoy a hacer un ramen casero con cosas muy fáciles de encontrar. Vamos a necesitar 3 paquetitos de esos baratos, y vamos a usar sus fideos. Debo confesar que use un paquetito de saborizante casi entero, porque mi caldo de pollo no sabia a nada... compré el de sin sal, sin grasa, y todo eso... y al final no sabia a nada más que los champiñones. Mi ramen comprado era de pollo, pero vale cualquiera, al echar los polvitos, si vemos que queremos amplificar el sabor, vamos probando hasta que esté a nuestro gusto. A parte de esto, sólo necesitamos unos pocos ingredientes comunes y unos 15 minutos de cocina.

Tiempo: 20 mins
Raciones: 4

Ingredientes:
3 paquetes de ramen
5 contramuslos de pollo pelados y deshuesados o 2 pechugas de pollo finas (necesitará un poquito más de tiempo)
2 bricks de caldo de pollo -2litros
2 tazas de espinacas frescas
1 taza de champiñones shiitake
gengibre fresco, una pieza de 4cm
2 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de azúcar moreno
1 cucharada de aceite de sésamo (fácil de encontrar en las webs que os dije, pero si no, se hace sin ello)

1. Precalentamos el horno con el grill. Mezclamos la salsa de soja con el azúcar moreno. En una bandeja de hornear colocamos el pollo y con una brocha lo pintamos con la salsa de azúcar, que quede bien untado. Lo metemos al horno con el grill y se harán los contramuslos en unos 10 minutos, si son pechugas quizá un poco más dependiendo del grosor.

2. En una cacerola grande ponemos a calentar el caldo con la pieza de gengibre (peladita) y cuando esté casi hirviendo ponemos los champiñones y los dejamos hacer un par de minutos. A mí me horroriza masticar el gengibre, así que lo saco ahora por miedo a encontrarmelo en el plato, pero hay recetas que piden cortarlo muy finito y añadirlo para comerlo con todo. Da un aroma muy fresco al caldo, eso sí lo aprecio, pero no me gusta masticarlo, podeis hacer lo que prefiráis.

3. Cuando el pollo esté casi hecho incorporamos las espinacas al caldo, y también el aceite de sésamo si lo tenemos. Para que no se queden muy blandos, no añadiremos los fideos hasta que el pollo esté fuera del horno, ya que solo necesitan 3 minutos de cocción. Mientras se hacen, cortamos el pollo en tiras.

4. Para emplatar necesitamos usar unas pinzas ya que los fideos de ramen son famosamente largos, pero es divertido pescarlos para ponerlos en el plato hondo, donde añadiremos con un cazo el caldito y las verduras. Sobre ello pondremos las piezas de pollo para cada comensal.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Frittata

Los huevos son un ingrediente fundamental en muchas casas, algo que siempre tenemos en la nevera por si versatilidad y su contenido nutricional (las claras de huevo son la única proteína sin nada de grasa, mientras que la yema, que sí tiene grasa y colesterol, aporta vitaminas). En España es muy popular la tortilla de patatas, a la que a veces le echamos otras cositas para darle un toque diferente. Hoy os animo a probar la frittata italiana, la version cargada de verduras de nuestra tradicional tortilla. Como siempre con las verduras podemos crear nuestra combinación ideal, pero suele llevar calabacín, que queda muy tierno y se corta muy bien en rodajitas, tomate y patata. Yo esta vez además le puse espinacas descongeladas, a veces le he puesto también champiñones o berenjena... Se le puede poner bacon ya cocinado... ¡Lo que más os guste!


Tiempo: 30 mins
Raciones: 4

Ingredientes:
6 huevos (si queremos ahorrarnos la grasa de los yemas podemos poner menos yemas y substituir el mismo número de yema que quitemos por más claras para que la cantidad de huevo sea la misma)
1 calabacín mediano
1 tomate grande
1 patata grande
1 taza de espinacas descongeladas
aceite de girasol (o de oliva al gusto para freir la tortilla)
sal y pimienta

1. Preparamos las veduras lavándola y pelando la patata (yo dejo la piel del calabacín) y cortamos todo en rodajas de 3mm de grosor.

2. En una sartén ponemos a calentar el aceite de girasol y cuando esté caliente ponemos las patatas a freír con un poquito de sal, hasta que estén blandas pero no muy doradas. Cuando estén listas las sacamos con una espumadera y reservamos.

3. Mientras, en un cuenco grande batimos los huevos y salpimentamos al gusto. Cuando las patatas estén listas las incorporamos al huevo, asegurándonos de separarlas pero sin romperlas. Añadimos también los calabacines y las espinaca y removemos para repartirlo.

4. Yo dejé el aceite de las patatas en la sartén caliente, porque no era mucho, y ahí vertí la mezcla del huevo con las verduras cuando estaba muy caliente y una gotita de huevo se cocía al instante. Una vez la mezcla estaba en la sartén y repartí bien las verduras, coloqué por encima las rodajas de tomate, tapé y bajé el fuego a medio. Cuando veamos que los bordes ya están hechos y empieza a cuajar toda la tortilla es hora de darle la vuelta con nuestra mejor técnica :-) Y la devolvemos a la sartén para terminar de hacerla por ese lado. Ojalá los tomates no se hayan movido mucho, porque me parece que queda muy bonito con ellos puestos ordenaditos por encima.

5. Cuando esté hecha a nuestro gusto, la pondremos sobre un plato con la parte de los tomates hacia arriba, y podemos rallar un poquito de parmesano o poner mozzarella por encima.

NOTA: muchas recetas de frittata la terminan en el horno, es decir, en vez de darle la vuelta, meten la sartén (asegurándonos de que nuestra sartén se puede meter al horno, la mayoría con la capa antiadherente no se pueden, y si tienen el mango de plástico hay que taparlo con bastante papel de aluminio para protegerlo) en el horno a unos 180ºC hasta que se hace por encima. Yo creo que es porque no se atreven a tener el arte que tenemos los españoles dándole la vuelta a la tortilla :-) Pero lo digo por si alguien lo quiere hacer así. 


jueves, 13 de noviembre de 2014

Pizzas de vegetales

Esta semana hemos decidido limpiarnos un poquito, ya que la semana pasada comimos carne todos los días, y además el fin de semana nos fuimos a la casa de la playa y comimos pizza para llevar, perritos calientes... Está delicioso y es parte de lo divertido de ir a la playa, pero no nos apetecía comer más carne, así que esta semana hemos hecho tortilla de espinacas y champiñones para desayunar, la sopa minestrone que os compartí, bocadillos de vegetales con mozarrella, y estas pizzas deliciosas con verduritas. Lo bueno de las pizzas es que cada uno puede ponerse lo que quiera encima, pero a mí me encantan con verduras porque las hago al horno primero y puedo jugar con las hierbecitas que les pongo para darles toques diferentes.

Esta vez me atreví a comprar salsa blanca para la pizza, y no fue un acierto muy grande la verdad... No creo que lo vuelva a comprar. Me encanta con su salsa de tomate y orégano con calabacín y tomate, pero no me gustó mucho la salsa blanca porque sabía mucho a ajo y enmascaraba los sabores suaves de lo demás (y odio el ajo cual vampiro). Aprendida la lección, aquí os dejo la foto pero recomiendo usar salsa de "la normal".

Para hacer las verduras que elijamos, las debemos cortar en láminas finas pero con substancia, como de 3-4mm de grosor.  Recomiendo calabacines, berenjenas, tomates, pimientos, cebollas, champiñones... Todos se pueden cortar en láminas. Lo metemos en el horno a unos 200ºC durante unos 10-15 minutos, depende de la verdura. Me encantan las espinacas en la pizza, si las ponemos frescas, tendremos en cuenta que encogen muchísimo, así que tenemos que ser muy generosos al ponerlas para no quedarnos sin nada luego. Estas láminas las extendemos en una bandeja de hornear, rociamos con aceite de oliva y le podemos poner orégano, tomillo, romero, pimienta... cualquier especia que nos guste

Cuando vivía en Brooklyn (capital americana de la pizza finita auténtica) se convirtió en mi favorita la pizza con pegotitos de espinacas rehogadas y anchoas. Que explosión de sabores :-) ahora lo que hago es descongelar un bloque de espinacas y poner puñaditos (en Mercadona venden espinacas en cubitos congeladas en una bolsa, esto sería ideal).



Esta pizza lleva una masa integral, salsa blanca, calabacín verde y amarillo, dos tomates y mozzarella de bola rallada en el momento. El tomate no se puede meter en el horno antes de hacer la pizza porque se nos quedaría en la bandeja.


En esta, hecha con masa normal y salsa de tomate, pusimos nuestros favoritos: mi parte lleva champiñones y espinacas con chorizo vegano, y la parte de mi marido lleva pimientos, calabacín amarillo, albahaca y chorizo vegano. Pusimos sobre la salsa de tomate rodajas de mozzarella. (¿Os acordais del chorizo vegano? pincha aquí para verlo. Esta noche huevos rotos con chorizo... ¡vegano!)

jueves, 30 de octubre de 2014

Pasta con Salmón y Espinacas

Esta receta la hice hace un par de años y me acordaba de ella porque me encantó la cremosidad y el sabor suave del salmón con el queso. Una delicia que repetí anoche. Se me ocurrió que como no en todas partes encontramos la llamada Salsa Alfredo (aunque yo puse una receta muy sencilla aqui), se puede hacer con salsa carbonara de tarro, quedará delicioso con el sabor del bacon (¿sabeis que aquí no hay? En algunos restaurantes italianos sirven pasta carbonara, pero ni siquiera en todos, y nada de encontrarla en el super...). A mí me encantan las salsas cremosas con la pasta, y la Alfredo, que es básicamente crema y queso, es mi favorita. Con los tomates y las espinacas le damos un toque fresco y saludable, mientras que con el salmón aportamos proteínas y muchisimos nutrientes. Se puede hacer con gambas o incluso pollo, pero a mí el salmón me encanta.


Tiempo: 20mins total
Raciones: 2 -fácilmente ajustable

Ingredientes:
1 taza de salsa para pasta cremosa
1 filete de salmón
10 tomates cherry, cortados a la mitad
50gr de espinacas
250gr de pasta, yo usé fetuccini
aceite de oliva
sal

1. En una cacerola grande ponemos agua abundante a hervir para cocer la pasta el tiempo que indique el paquete. Mientras, en una sartén ponemos aceite a calentar a fuego medio, cuando esté muy caliente, ponemos el salmón, primero con la piel hacia abajo para que no se rompa, y bajamos un poco el fuego. Tapamos. Cuando el salmón parezca que está casi hecho, le damos la vuelta con una espátula, y tapamos de nuevo. Unos 10minutos en total servirán pero depende del grosor de cada filete. 

2. Cuando el salmón esté hecho (se pueda abrir con un tenedor), reservamos. Enjuagamos la sartén y ponemos las espinacas a fuego medio, tapadas. Removemos de vez en cuando para que se vayan ablandando. Cuando estén reducidas a nuestro gusto incorporamos los tomates cherry y los damos una vuelta para ablandar la piel. Vertemos la salsa de queso o carbonara y calentamos a fuego bajo. Desmenuzamos el salmón en trozos de bocadito y los añadimos a la salsa, calentándolo todo junto.

3. Una vez esté cocida la pasta, la escurrimos y enjuagamos con un golpe de agua fría para cortar la cocción y que quede al dente. Para emplatar se pone la pasta y se cubre con la salsa con las verduras y el salmón. Se puede espolvorear queso rallado por encima, pero en mi caso la salsa era de queso, y taparía mucho el sabor suave del salmón a mi gusto. Delicioso, fácil y super nutritivo!

martes, 21 de octubre de 2014

Pechuga de pollo rellena

El otro día pensando qué quería cenar, algo fácil, ligero, pero con sabor, se me ocurrió hacer algún rollito con pechuga de pollo. Con lo tenía en la nevera me bastó para inspirarme, y es que los ingredientes son tan básicos que lo podemos hacer cualquier día: jamón, queso, espinacas y tomates, envueltos en una pechuga de pollo.

Para compañar hicimos maíz, pero cualquier verdura al vapor puede quedar bien, un arroz precocinado que se haga en un momento puede venir bien también en este plato que se hace él solito en el horno.


Tiempo: 10 mins más 20 de horno
Raciones: flexible, pongo para 3 porque en mi paquete venían 3 pechugas

Ingredientes:
3 pechugas de pollo
3 lonchas de jamón cocido (o serrano, que de eso yo no tenía...)
3 lonchas de queso o queso rallado
3 puñaditos de espinacas frescas
10-12 tomates cherry (o tomates secos estilo italiano)
orégano, sal y pimienta

Bechamel:
2 cucharadas de mantequilla
3 cucharadas de harina
2 tazas de leche
sal y pimienta
pellizco de nuez moscada


1. Precalentamos el horno a 200ºC. Ponemos una pechuga de pollo sobre papel encerado o vegetal, y cubrimos con otro trozo de papel, pasamos el rodillo de amasar por encima, haciendo presión para que las pechugas se hagan más finas (opcionalmente se pueden pasar con una botella, o se pueden filetear, el caso es que estén finas para hacer el rollito). Las hacemos así todas, una por comensal, y las colocamos en la bandeja de hornear, con la parte "fea" hacia arriba.

2. Colocamos una loncha de jamón sobre cada pechuga, cubrimos con una de queso (o un puñadito de queso rallado), los tomates cortaditos, y un puñadito de espinacas. Envolvemos el rollito y lo aseguramos con palillos de madera. Una vez estén todos listos, los rociamos con aceite de oliva, que frotaremos para que toda la superficie tenga un poco, y espolvoreamos con sal, pimienta y orégano al gusto.

3. Horneamos durante unos 20 minutos (si las hemos dejado gorditas pueden ser hasta 30 minutos).

4. Yo lo cubrí con un poquito de bechamel que se hace enseguida: calentamos la mantequilla en una sartén hasta que se derrita, y añadimos la harina. A fuego medio la doramos con una espátula durante unos 4-5 minutos dándole vueltas de vez en cuando. Haciendo incorporaciones de poquito, vamos añadiendo la leche y removiendo bien con unas varillas para que se disuelva la harina bien. Añadimos la nuez moscada y salmpimentamos al gusto. Dejamos cocer a fuego bajo un par de minutos y está lista. Se le puede poner queso rallado por encima al servir como hice yo.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Sorprendentes fuentes de proteínas de origen vegetal

Hoy voy a compartir algo que me parece muy interesante: los alimentos de origen no-animal con más proteína. Algunos de ellos son proteínas completas, lo que significa que tiene los 9 aminoácidos esenciales y se metabolizan al 100%. Ya sabemos que la proteína nos aporta no sólo la materia para construir músculo, si no también una fuente de energía mucho más duradera que los carbohidratos. Esa ciencia es lo que tradicionalmente ha estado detrás de los desayunos de estos países donde el huevo es la estrella. El huevo contiene proteína más pura que la carne de vacuno, es una proteína completa con sus 9 aminoácidos, y al ir complementado con la yema (aunque ya sabemos que tiene colesterol) se absorve mejor gracias a su grasa, y también aporta omega-3 y otros nutrientres. El huevo es sin duda un superalimento. Pero, ¿la proteína sólo está en los huevos y la carne? Aquí os dejo 10 fuentes totalmente veganas de proteína -si haceis click en cada título, os llevará en otra ventana a una web que me encanta donde podemos encontrar la información más detallada sobre cada alimento, está en inglés pero las vitaminas, minerales y mayoría de nutrientes tienen nombres prácticamente universales, os animo a mirarlo.

Espinacas:
Las espinacas son famosas por su alto contenido en hierro, pero seguro que aprender que además son muy ricas en proteína y en calcio os sorprende. La mayoría de las verduras de hojas oscuras son ricas en hierro y calcio, pensamos en las acelgas, el kale... Las espinacas son un super alimento, por una taza de espinacas cocidas y escurridas (unos 180gr) tenemos 5gr de proteína, 41 calorias, 0 grasas, el 377% de la vitamina A recomendado en un día (muy importante para la vista), el 24% del calcio, el 29% de la vitamina C, y el 36% del hierro recomendado. Tienen Omega-3, Omega-6, el 39% de magnesio, el 84% de manganeso, aportan el 66% del ácido fólico recomendado (tan importante en el embarazo). Como alimento, se estima que es completo al 93%, ya que aporta la mayoría vitaminas y minerales. Viendo esos números, uno se pregunta porqué son sólo famosas por el hierro...

Frutos secos:
Las almendras, los cacahuetes, los anacardos, las nueces... Todos son excelentes fuentes de proteína, ya que un buen puñado nos aporta unos 20-30 gramos. Además, gracias a que contienen grasas monosaturadas y muchísima cantida de Omega-6, nos mantienen llenos, saciándonos además gracias a que contienen mucha fibra. Los frutos secos además aportan una gran variedad de minerales y vitaminas, como calcio, hierro, vitamina E... ¡Otro superalimento!

Tofu:
El tofu es la opción de proteína vegetal más popular entre los vegetarianos o veganos, se encuentra fácilmente en el supermercado, y es muy versátil (he compartido ya algunas recetas como el pad thai donde se utiliza) ya que se puede utilizar en salsa, asado, frito, se puede poner en batidos para añadir proteína... Esta pasta hecha con leche de soja tiene 16 gramos de proteína en 100 gramos de producto. Además aporta mucho calcio (68% de la cantidad diaria recomendada) es rico en minerales, y Omega-3 y Omega-6.

Hummus y pita:
El hummus normalmente se sirve con pan de pita en los restaurantes de países de donde es originario como líbano o túnez. El pan de pita está hecho con granos enteros, y al acompañar al hummus (puré de garbanzos especiado) consiguen los 9 aminoácidos que hacen que la proteína de los garbanzos se metabolicen por completo. Los garbanzos son en sí mismos una excelente fuente de proteína, pero debemos acompañarlos de algún pan de diferentes granos para conseguir sacar el máximo partido. Además, el hummus aporta hierro, muchos minerales y el 51% del ácido fólico recomendado, está delicioso y resulta muy fácil de encontrar y hacer, en internet tendréis muchas recetas si os animais a hacerlo casero.

Edamame o Soja:
Todas las legumbres son ricas en proteína, pero algunas especialmente, como es el caso de la soja, un tipo de judía muy popular en los países asiáticos y que en Estados Unidos se puede encontrar en muchos supermercados, congelado, listo para ser hervido o al vapor unos minutos. Una taza de esta judía verde contiene 17gr de proteína, En muchos restaurantes asiáticos se pueden encontrar como aperitivo, especialmente en los restaurantes japoneses. Además, la leche de soja o los yogures de soja aportan una gran cantidad de proteína comparados con los productos lácteos "normales" (un yogur griego aporta entre 15 y 20gr de proteína y cada vez hay más opciones bajas en grasa).

Garbanzos:
Media taza de garbanzos cocidos contiene 7 gramos de proteína, y además proteína completa, ya que están cargados de amino ácidos (imaginaos cuando comemos un buen plato de un cocido, ¡en realidad estamos comiendo muchísima proteína!). Aunque son un alimento muy calórico, son ricos en fibra, y también aportan minerales como hierro, magnesio, fósforo, manganeso... y son muy ricos en Omega-6.

Lentejas:
Una taza de lentejas contiene 18 gramos de proteína (no es una proteína completa, ya que no contiene todos los aminoácidos, pero en la página web que podéis abrir pinchando en el título del alimento podéis ver los alimentos que completan la lista de amino ácidos para aseguraros que sacais el máximo partido a la proteína, como por ejemplo los frutos secos). Las lentejas además son famosas por su contenido en hierro, pero también aportan diferentes minerales y vitaminas, ácido fólico, y mucha fibra.

Quinoa:
Esta semilla diminuta está muy de moda en Estados Unidos por su alto valor nutricional. Una taza de quinoa cocida tiene 8 gramos de proteína, no tiene gluten, tiene 5 gramos de fibra y además aporta hierro. Si lo encontráis no lo dejéis pasar, se cocina como el arroz, con la misma porción de quinoa que de agua, se hierve a fuego lento hasta que ha absorvido el agua y está blandita (es mejor enjuagarla bien primero en un colador fino), tiene un sabor muy fino como a cereal o arroz integral, queda genial en sopas, ensalada y para rellenar tomates o pimientos. SOS, la famosa marca de arroz española ha sacado una mezcla de arroz y quinoa, debe quedar muy bien para esas recetas, y también he visto que hay más marcas que venden quinoa o quinua en supermercados como el de el Corte Inglés.

Seitan:
Este ingrediente parecido al tofu tiene la mayor concentración de proteína, con 23gr por cada 40 gramos de producto. Resulta difícil de encontrar, pero es fundamental para aquellos que siguen dietas vegetarianas o veganas. En casa lo descubrimos cuando éramos veganos, ya que mi intención era aprender más de estas fuentes de proteína de origen vegetal para alternar con los productos animales. El seitán es básicamente gluten de trigo compactado, parece tofu pero es mucho más denso, es muy versátil en la cocina ya que se puede freir, dorar, asar, y al no tener prácticamente ningún sabor se adapta muy bien a lo que queramos usar como condimento para completar nuestros platos. Por curiosidad diré que además aporta hierro y calcio. Si alguna vez lo veis en la sección de productos naturales refrigerados os animo a probarlo.

Chia:
Mientras que la misma cantidad de carne de vacuno tiene 6gr de proteína, esta semilla contiene 8 gramos de proteína por cada 28gr de chia. Es decir, un 14% de su peso es pura proteína, algo realmente extraordinario en el mundo vegetal. Incluso aquí resulta difícil encontrar las semillas de chía por sí solas pero cada vez se ven más bebidas energéticas y naturales que la contienen, así como pudding de postres, y algunos dulces como las madalenas tipo muffin. Os recomiendo también probarlo porque tiene una textura muy curiosa y además aporta muchísimos (no muchos, muchísimos) Omega-3 y Omega-6.