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martes, 27 de octubre de 2015

Sopa de guisantes

Para esos días que queremos comer algo sin carne, esta sopa o puré puede ser una buena idea aunque suele llevar jamón, pero aún así es un descanso de esos platos donde la mayoría de lo que comemos es carne. La pinta como veis no es así como estupenda.... qué le vamos a hacer, los guisantes son poco fotogénicos, pero os prometo que es un plato muy rico, de hecho podría decir que es de mis favoritos y es especialmente fácil de hacer en la slow cooker.

En inglés se llama Split Pea Soup y se hace con guisantes "secos", es decir no valen de lata o tarro ni congelados, tienen que ser secos como los garbanzos o a las lentejas que ponemos a remojo. Cuando vivía en Irlanda solía comprarme latas Campbell´s de esta sopa porque me encantaba y entonces no solía cocinar mucho, aunque me gustaba y hacía algunas cosas con mi compañera de piso, no me ponía a inventar sopas ni mucho menos a comprarme aparatos de cocina. Pero cuando vivía en Nueva York empecé a usar la slow cooker, la ponía cuando me iba a trabajar y tenía la cena lista al llegar a casa. Trabaja en un colegio, así que salía a las 4 de la tarde, llegando a casa a las 4.30 o así, muchas veces comía una merienda corriendo antes de tener los niños a los que ayudaba con los deberes, y la verdad es que cuando hacía este puré de guisantes, cuando llegaba a casa me comía un cuenquecito calentito. Mucho ha cambiado y ahora lo hago para cenar, al peque le gusta porque es casi dulce, y tanto a mi marido como a mí nos gusta mucho para cuando llevamos muchos días de carne (la semana pasada fue temática de pollo todos los días, creo que va a pasar un mes hasta que vuelva a comer pollo...)

Para los que me leéis en Estados Unidos, los Split Green Peas se encuentran muy fácilmente donde las bolsitas de alubias en seco, la marca Goya los tiene por ejemplo, y en supermercados donde hay sección de cositas a granel suele haberlas, las hay verdes y amarillas. Para los que estáis en otros países sólo tenedlo en cuenta y si os cruzáis con este producto, comprad una bolsita, el resto de los ingredientes son muy fáciles de encontrar.


Los guisantes además de ser gustar a casi todo el mundo, son una buena fuente de energía y proteínas, ya que son ricos en carbohidratos pero también nos aportan unos 10 gramos de proteína por ración. Además tienen mucha vitamina A y vitamina C (¡no sólo de naranjas vive el hombre!) aquí tenéis el link a esta información nutricional en mi página favorita, donde podéis leer los minerales y otros elementos que tiene este alimento tan versátil, si no es en puré, como siempre, salteados como acompañamiento son una buena idea :)

Vamos con la receta que verdaderamente no tiene misterio:

500gr de guisantes secos, lavados y escurridos
1 taza de apio troceado fino
1 taza de zanahorias troceadas finas
300gr de jamón (yo usé ahumado, si es de otro tipo podéis echar unas gotitas de esencia de humo) en dados
5 tazas de agua
2 tazas de caldo (de pollo o de verduras)
sal y pimienta

1. Si queréis podéis dorar un poquito de cebolla con el apio y la zanahoria antes de echarlo en la cacerola, algunas veces lo hago así, esta vez lo he hecho simplemente poniendo la zanahoria y el apio en crudo en la slow cooker, lo mezclo con los guisantes y el jamón en dados, echo los líquidos, un poquito de sal, un poquito de pimienta negra, lo tapo y 8 horas en low.

Estoy segura de que se pude hacer a fuego bajo en una cacerola convencional, pero no sé cuánto tiempo necesitaría, quizá una hora y media de cocción suave como suele ser el caso con este tipo de legumbres secas, y seguramente necesite menos líquido, yo empezaría con 5 tazas y añadiría más si veo que hace falta.

miércoles, 29 de julio de 2015

Sopa de ternera y cebada

Poco a poco me voy dejando ver más por aqui, y sobretodo por mi página de Facebook donde me es muy fácil colgar fotitos y cosas inmediatas desde el teléfono móvil. En mi casa, que compramos hace poco más de un año, me pedí como rinconcito personal una parte de nuestra habitación que se llama "loft", esto es como un segundo piso en lugar de lo que sería el ático. Tonta de mí, dejé la habitación extra en el semi sótano para mi marido... Tonta porque aquí hace muchísimo calor la mitad del año, y el calor en mi loft es insufrible. Aquí estoy ahora mismo y con solo unos minutos sentada al ordenador ya estoy sudando. Tener al pequeñín sentado en mi regazo no ayuda porque es como un estufita portátil :)

Así que voy a ser breve, que lo bueno si breve, dos veces bueno, y menos que sudo en mi soñado loft...

Pues aunque no hago muchas entradas sigo cocinando algo diferente cada día, como siempre, y como no tengo mucho tiempo de sentarme y mirar mis libros de recetas, ni me apetece inventar demasiado, uso muchísimo Pinterest, que el otro día os comentaba que es un app genial donde encontrar inspiración para todos nuestros intereses. Mis entradas las podeis añadir a vuestro Pinterest, porque aquí abajo del todo veis el botoncito rojo con la P, ese es el de Pinterest, donde podeis guardarlas en vuestra app.

Anoche hice una sopa deliciosa muy similar a una que vi en Pinterest. Le puse menos cebolla, la mitad de carne... Ya sabeis que las recetas se pueden siempre adaptar a nuestros gustos o lo que queramos hacer, como yo que no queria comer mucha carne pero no la eliminé. Este es el link a la original que ví. Aquí va mi guiso de ternera con cebada (otra cosa que me obsesiona últimamente es la cebada, no la había probado hasta recientemente y me encanta, probadla ya vereis!)


Tiempo: 1.5 horas (10mins de prep, lo demás es cocción suave)                  Raciones: 4

Ingredientes:
250gr de carne para guisar
harina
aceite de oliva
1/2 cebolla picadita
1 diente de ajo picadito (yo uso ajo en pasta y así no tengo que mancharme las manos, un inventazo)
2 zanahorias en discos
1 patata dulce o batata grandecita en daditos
2 patatas blancas en daditos
1 taza de cebada en crudo
2 tazas de champiñones (200gr)
2 tomates grandes, quitados el corazón y picados
5 tazas de caldo de pollo +agua al gusto para aclararlo si queda espeso
perejil
tomillo
sal y pimienta

1. Ponemos aceite de oliva para cubrir ligeramente el fondo de una cacerola grande y lo calentamos a fuego medio. En un plato llano ponemos un poquito de harina para enharinar la carne en trozos y los añadimos a la cacerola. Lo vamos a dorar a fuego medio-alto unos 5 minutos removiendo a menudo para que se dore homogéneamente.

2. Incorporamos la cebolla y el ajo y lo doramos un par de minutos. Cuando la cebolla esté pochadita añadimos las hierbas, las zanahorias y las patatas y las removemos para cubrir bien con la salsita que tenemos en la cacerola. Salpimentamos y añadimos el caldo de pollo, llevando a ebullición.

3. Una vez tenemos el caldo hirviendo bajamos el fuego y añadimos la cebada. Lo dejaremos haciendo chup chup una hora, y añadiremos los champiñones y los tomates. Ahora lo dejaremos en esa cocción suave media hora más o hasta que la cebada esté cocinada a nuestro gusto (a mi com 20mins me vale porque me gusta un pelín durita, idla probando si es la primera vez que la usais.)

 

Y a disfrutar de este plato que parece más de otoño o invierno que de estos calores que tenemos por Maryland en Julio, pero me apetecía cuchara y cuchara cenamos :-)
 
Al peque le encantó aunque no conseguí hacerle la foto a escondidas y puso cara de sospechar jaja





martes, 14 de abril de 2015

Harira -guiso marroquí de cordero

Hoy os traigo un plato muy rico de origen marroquí, se llama harira y se hace con ingredientes muy fáciles y como muchos otros platos árabes, con cordero. Me encanta la comida árabe, y especialmente la marroquí. La conocí sobretodo gracias a uno de mis restaurantes favoritos, Almounia, en Madrid cerca de Plaza España, donde hemos ido a celebrar varios cumpleaños en el salón privado que tienen abajo con decoración tradicional, bancos corridos a lo largo de las paredes repletos de cojines, y donde solíamos pedir el menú de degustación, que es una barbaridad de comida para compartir en grupo y probarlo todo. Ahí fue donde comí por primera vez la pastella (o bastilla) que me enamoró con los sabores a especias y a canela, y que me atreví a hacer hace unos meses en casa y os dejé aquí.


Pues hoy he hecho un guiso que me ha recordado a esos sabores, ya que también tiene canela y especias. Mi marido no es muy amigo de cosas "raras" como mezclar dulce con salado, pero le ha encantado el aroma de este plato. La receta la he sacado de un libro estupendo que tengo que se llama la biblia de las sopas (The Soup Bible) y que tiene recetas de todas las partes del mundo. 

Además de la canela, la otra especia característica de este guiso y de esta cocina en general es la cúrcuma. Yo tengo la suerte de poder comprarla al peso en un supermercado aquí cerquita de cosas naturales. Es una raíz que se suele usar rallada, y que tiene un aroma muy delicado, pero que sobretodo da color -amarillo. Si no tenéis y no os quereis comprar un botecito grande porque no sabeis cómo más usarla, como siempre digo, es mejor hacer algo parecido al original que no hacer nada. Podeis substituir la cúrcuma por colorante alimenticio para darle colorcito y ya está. 

Aquí va la receta:

Tiempo: 10mins prep, 5mins activo 1.5hr cocción.                     Raciones: 4

Ingredientes:

300gr de cordero cortado en daditos
2 cucharadas de mantequilla
1cebolla picada fina
500gr de tomates
4 cucharadas de cilantro picado
2 cucharadas de perejil picado
1/2 cucharadita de cúrcuma
1/2 cucharadita de canela
1/2 taza de garbanzos de lata o puestos en remojo
1/4 taza de lentejas
2.5 tazas de agua
Sal
Pimienta
Fideos o espaguetis finos

1. En una cacerola grande derretimos la mantequilla a fuego medio y añadimos la cebolla y el cordero. Lo dejamos cocinar tapado durante 5 minutos removiendo de vez en cuando. 

2. Mientras cortamos los tomates en trocitos. Cuando el cordero esté doradito añadimos los tomates y las hierbas y especias, dejamos cocinar un minutito removiendo. Añadimos los garbanzos escurridos, las lentejas en seco y el agua. Salpimentamos y llevamos a ebullición. Tapamos y dejamos a fuego muy bajo una hora y medio sólo haciendo burbujas pequeñitas. Pasado ese tiempo las lentejas se habrán cocido perfectamente y el cordero estará muy blandito y todos los sabores se habrán mezclado bien. 

3. Yo lo dejé hecho unas horas antes de cenar para que cogiera bien los sabores. Después añadí espaguetis en trocitos y lo cocí unos minutos hasta que estuvieron blandos. Si lo haceis antes de comerlo simplemente añadid la pasta en los últimos minutos de la cocción baja y servid.

jueves, 26 de febrero de 2015

Chili con cebada y carne picada

Hemos hecho un chili super fácil, la receta viene en gran parte de un libro que tengo que se llama "Almost Homemade" (Casi hecho en casa) porque tiene muchos atajos en todas las recetas, por ejemplo usa mucho tomates en lata que para mí son una opción totalmente válida (elegimos una marca que nos dé confianza en cuanto a calidad del producto, quizá podamos elegir una versión baja en sodio, pues normalmente no lo necesita, y listo). Este chili usa tomates en lata, y también judías ya preparadas, un atajo muy importante ya que no tenemos que estar poniéndolas a remojo ni hirviéndola largo rato. En general el chili aquí suele pedir judías en lata por ese motivo, las podeis comprar en bote de cristal, o si quereis, podeis cocerlas vosotros. Este chili es rápido, así que a no ser que lo adapteis, no está pensado para que dé tiempo a ablandar las judías.

Lo que más me gustó de esta sopa de origen mexicano fue la cebada. Era la primera vez en mi vida que la usaba, y quizá la segunda que la comía, y me ha gustado mucho mucho, os animo a buscar un paquetito de cebada en crudo, lo que son los granitos limpios, o si teneis la suerte de tener a mano una sección como la que tengo yo en mi super orgánico donde tienen infinidad de granos, cereales y legumbres al peso, genial porque así sólo comprais lo que necesitais. Si no lo encontrais o no lo quereis comprar por lo que sea, lo podeis omitir perfectamente. Se puede substituir por quinoa, que pondríamos en los últimos 15-20 mins de cocción. O incluso si tenemos arroz por la nevera, se puede incorporar.

Aquí va esta receta con atajos, a la que yo incorporé un poquito de verdura natural, como no, un calabacín :-) vosotros podeis poner calabacín, calabaza, maíz, judías verdes cortaditas...

Tiempo: 30mins                                                      Raciones: 6

Ingredientes:
500gr de ternera picada o carne de res
1/2 cebolla picada
1 diente de ajo picado
6 tazas de agua
1 calabacín en daditos
2 latas de tomates en dados (o 6 tomates grandes cortados)
1 lata de judías preparadas (o 2 tazas ya cocidas)
1 taza de cebada
1 cucharadita de comino molido
1 cucharadita de chili o cayena
1 cucharadita de orégano

Opciones: yo usé un sobrecito que compré con las especias que ponia Smoky Chili, podeis usar cualquiera, y si quereis un toquecito ahumado, le podeis poner humo líquido si teneis. Por darle un toquecito diferente, si no, las especias de la lista sirven.

1. En una cacerola grande doramos la carne picada junto con la cebolla y el ajo, cuando esté lista, añadimos 4 tazas de agua y el resto de los ingredientes, removemos para combinar, tapamos y dejamos hervir suave unos 20 minutos, hasta que la cebada esté lista. Las dos tazas de agua sobrantes son "por si acaso", en la receta pedía 4, pero yo tuve que echar dos mas, iba echando poco a poco y al ratito miraba por si estuviera demasiado espeso... al final fueron 6 tazas para mí.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Sopa de patata y queso

Esta no es una receta así como de dieta estricta... Pero en invierno nos apetecen sopitas y cosas un poco más contundentes. Aún así no os penseis que es un plato pesado, me sorprendió que no lo era, e incluso repetimos un poquito más.


Voy a poner la receta como la he hecho aquí, y después os pongo un par de notas de cómo hacerla de otras maneras. Esta es de las recetas que preparé con mis amigas el mes pasado y que congelamos para hacerlas en la slow cooker. Es una idea totalmente americana, donde gustan mucho las sopas con queso, con crema, con patata... En la mayoría de los restaurante de comida medio-rápida (como de sandwiches, ensaladas...) tienen una sopa que es un clásico, la de cheddar y brocolli, que está muy rica. Y también dependiendo de la zona hay muchas sopas tradicionales del lugar, con los ingredientes de cada sitio, que tienen una base cremosa. Aquí en Maryland me encanta la crema de marisco, ya os compartí uno de mis platos favoritos, la sopa de almejas de Nueva Inglaterra, la llamada Clam Chowder, pero la sopa que más me ha gustado, la que iría al restaurante sólo por comerla otra vez, es una bisque de langosta en un restaurante de Baltimore que se llama Louisiana, donde -en el ambiente más elegante que os podais imaginar- hacen cocina tradicional de ese estado sureño con ingredientes excelentes. Su bisque de langosta tiene especias como el azafrán, tiene mucho brandy, y tiene unos pedazos estupendos de carne de langosta. Así que ya veis, de norte a sur, de barato a caro, cena especial o de diario, las sopas cremosas son un básico en la cocina estadounidense. Esta de patata lleva cosas tan básicas que se puede hacer en cualquier país:


Tiempo: 10mins prep. 6 horas slow cooker (1.5 horas en cacerola)    Raciones: 6

Ingredientes:
3 tazas de caldo de pollo o vegetal
1kg de patatas ralladas (hashbrowns)
1.5 cucharaditas de sal
1 cucharadita de pimienta
1/2 taza de cebolla picada
1/2 taza de apio picado

3 tazas de leche
3 tazas de queso rallado -usé cheddar

1. Para congelarlo metemos en una bolsa de congelador grande las patatas, el caldo, la sal, la pimienta, la cebolla y el apio. En una bolsa más pequeña podemos poner la leche y el queso y metemos esta bolsa cerrada en la bolsa grande. Lo metemos en el congelador hasta que lo queramos usar, entonces lo dejaremos descongelar por la noche y lo cocinaremos al dia siguiente.

2. En la slow cooker pondremos el contenido de la bolsa grande, reservando la leche y el queso para más adelante, o bien los ingredientes frescos. Lo cocinaremos en high unas 5 horas. Después incorporamos la leche y el queso, removemos y dejamos cocinar otra hora más.  Si nos vamos a trabajar, lo dejaremos en low, y al regresar pondremos en high con los lácteos durante una hora. ¡Y ya está listo!

Pero si no tenéis una slow cooker, como siempre digo una cacerola sirve, pero hay que estar más pendientes. Pondríamos los ingredientes frescos cerca de una hora a fuego medio hasta que la patata esté muy blandita. Después ponemos la leche y el queso, removemos y dejamos que se combine y el queso se derrita completamente, removiendo de vez en cuando, quizá media hora más para que espese.

NOTA: En Estados Unidos, así como en Irlanda e Inglaterra las patatas frecuentemente se usan ralladas. A esa preparación se le llama "hashbrowns", que puede venir en bolsitas como las patatas fritas congeladas, donde vienen las patatas ralladas con un pelín de especias como sal y pimienta, o puede ser un hashbrown formado como un rectángulo de patata compacto (en Irlanda el hashbrown suele ser un triángulo, aqui es un rectángulo). Los hashbrowns son parte fundamental de un buen desayuno en estas tradiciones, los comprados se hacen en el horno, en la sartén o incluso en el microondas, y quedan genial con los típicos huevos, bacon, salchichas.... Pero claro, esto no lo venden así en todas partes. La solución es sencilla, rallamos cuantas patatas necesitemos con la parte más grande del rallador y salpimentamos liberalmente.

domingo, 25 de enero de 2015

Chili

Hoy os traigo una receta de origen mexicano, pero que es a mi parecer el plato mexicano más extendido y adoptado en Estados Unidos. Se trata del chili, una sopa que lo único que necesita en este país para ser considerado "chili" es una base de tomate y la presencia de judías y especias como el comino. A partir de esa idea básica, uno puede hacer un chili con lo que más le guste, con lo que tenga por casa... Es así de versatil la idea.

A mí me personalmente me gusta mucho y a mi marido también. Cada vez lo hacemos de una manera, pero como debe ser siempre lleva judías: unas veces son pintas, otras, son blancas, otras veces es mezcla de varias... Me gusta con las blancas pequeñitas que aqui se llaman cannellini, son muy suaves. Pero creo que es más típico poner las pintas rosadas. Me gusta también ponerle calabacín, me parece que queda muy bien porque absorve los sabores de la salsa. A veces lo sirvo sobre arroz, a veces con cornbread (un pan que se hace con semolina de maíz y que queda bastante dulzón, es ideal porque el chili puede ser picante).

Es muy común que el chili lleve carne, normalmente pavo picado, que doraríamos primero en una sartén, y lo incorporaríamos a la sopa cuando lo tengamos todo en la cacerola para que cueza junto. También se hace con ternera picada, o en daditos muy pequeños que se harían igual que el pavo. Para mí el chili suele ser una comida vegetariana, y omito las carnes, en su lugar me gusta poner quinoa, como en esta receta. La quinoa está cargada de nutrientes y aporta mucha proteína, asi que no nos perdemos nada sin la carne.



Mi marido dijo de este chili que había sido su favorito de todas las veces que hemos chili. :-) Aquí está la receta:

Tiempo: 15mins activo + 1hora cocción            Raciones: 6

Ingredientes:
2 latas de judías pintas rosadas escurridas
2 latas de tomates en dados con su jugo
1 calabacín (lo cortamos a la larga y luego en medias lunas)
2 tazas de calabaza en daditos
1 cucharada de comino molido
1 cucharada de chili (se puede poner un poquito de guindilla en su lugar)
1 cucharada de orégano
1 cucharadita de cebolla seca
1 cucharadita de ajo en polvo
2 tazas de caldo vegetal
1 taza de quinoa seca
sal

1. En una cacerola grande vertemos las latas de judías y tomates con su jugo, el calabacín cortadito en medios discos, la calabaza en daditos, el comino, el chili, el orégano, la cebolla (si no teneis la cebolla así como en polvo, podeis poner un cuarto de cebolla picada, es más normal, pero a mí no me gusta), el ajo y el caldo. Lo removemos todo bien, si hace falta más líquido podemos poner agua o caldo, tiene que cubrir los ingredientes.

2. Lo llevamos a una cocción suave y tapamos. Cocerá durante una hora aproximadamente. En los últimos 20minutos incorporamos la quinoa y lo volvemos a tapar hasta que la quinoa esté hecha.

Para servir se suele poner un poquito de crema agria, que en España he visto en Mercadona las tarrinas cerca de la mantequilla y pone "nata fresca", esto sabe prácticamente igual y tiene la misma textura, os servirá perfectamente. También es de rigor ponerle un poquito de queso rallado por encima. 

NOTA: la quinoa es un grano estupendo, se cocina como el arroz, dos medidas de líquido por una de quinoa seca, y se deja tapado a fuego bajo hasta que lo ha absorvido y está blandita, pero a diferencia del arroz, suele estar lista en unos 15-20minutos. Y creo que es muy difícil que se "pase" como el arroz. Nunca he comido quinoa demasiado blanda. Para prepararla es mejor ponerla en un colador fino y pasarla por el chorro de agua fria, removiendo con la mano. Así se le quita una película natural que puede resultar un poco amarga. Lo dejamos en el colador escurriendo hasta que la usemos.
Aporta mucha energía y proteína y tiene un sabor que recuerda a los cereales, a campo, y una textura muy divertida porque siempre le queda un puntito para masticar. En chili es como más la uso, pero está muy de moda por aquí, así que si os haceis con un paquete, encontrareis muchas recetas de ensaladas o sopas.

jueves, 22 de enero de 2015

Clam Chowder, Sopa de almejas

Para empezar decir que hay dos tipos de "Clam Chowder", está la de Nueva Inglaterra (toda esa esquina superior de la coste este que va de Connecticut hasta Canadá) y está la Manhattan Clam Chowder. Ya sabéis que me creo neoyorkina, y mi corazón se quedó en Brooklyn, y todo eso, pero.... A decir verdad uno de mis platos favoritos del mundo entero es la New England Clam Chowder. Quizá sea porque mi periplo estadounidense comenzó en Boston, pero la diferencia entre las dos sopas es abismal: la de Manhattan es una sopa ligerita, con un toque picantito, y una base de tomate, con verduritas y almejas. Algo que podría pasar por italiano, y que seguramente tenga en los italianos de la zona su origen. La de Nueva Inglaterra sin embargo, es un plato de invierno, una sopa espesa, cremosa, con patatas y almejas y muy poquitas cosas más. Lo que aquí se llama "comfort food" en estado puro, esos platos que apetecen cuando está lloviendo, o cuando estamos malos, o tristes, o los que decimos "no lo hay como el de ami abuela"...

Por ser un plato tan tradicional y popular hay infinidad de recetas. Es difícil quedarse con una cuando nos ponemos a explorar opciones, yo alguna vez la he hecho en la famosa slow cooker, que tarda todo el dia en hacer la sopa, pero hace un par de días me apetecía hacerla en olla normal. No sé por que. Igual que me apetecía hacerla sin seguir ninguna receta (normalmente cogería ideas y cantidades de un par de ellas adaptándola a mi gusto, que me gusta espesa y suave de sabor).


Como siempre digo, los platos se pueden ajustar al gusto de cada uno. Mi receta sacada de la manga se ajustó al mío perfectamente: espesa, poquita cebolla, poquito apio, muchas patatas, muchas almejas y un toque suave de tomillo y pimienta. Esos son básicamente los ingredientes con los que se juega.

Joseph Lincoln (1870-1944), autor de 47 libros y obras de teatro acerca de Cape Cod -un sitio natural idílico en Massachusetts, cerca de Boston, escribió estas palabras sobre la New England Clam Chowder:

"Una New England clam chowder, hecha como debe ser, es un plato digno de predicar, de alabar, de cantar himnos y de quemar incienso. Un plato por el que pelear. [...] Es tan americano como las Barras y Estrellas, tan patriotico como el himno nacional."


 Y con eso dicho, muy bien dicho, os pongo la receta como la hice yo.

Tiempo: 30-40 mins Raciones: 4

Ingredientes:
1/2 cebolla cortada fina
2 ramitas de apio cortado fino
3 patatas grandes en cubitos pequeños
4 latas de almejas al natural (NOTA)
6 lonchas de bacon
3-4 cucharadas de harina
2 tazas de agua (algunas recetas ponen caldo de pollo y agua)
1 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de pimienta negra
1 cucharada de perejil picado
1 taza de nata de cocinar (half and half usé yo)
pizca de sal

1. Si las almejas bien enteras, debemos cortarlas en trocitos. Reservando el jugo de dos latas, unos 225-250ml.

2. En una cacerola grande a fuego medio-alto hacemos el bacon hasta que esté crujiente. Mientras podemos ir cortando las patatas, cebolla, apio, perejil... Cuando el bacon esté listo, lo sacamos y reservamos. En esa grasita a fuego medio-bajo pochamos la cebolla y el apio hasta que esté muy blandito, unos 5-7 minutos. En un vaso removemos la harina con parte del agua, aunque tenga grumitos no importa mientras que esté todo mojado. Picamos dos lonchas de bacon muy finas.

3. Incorporamos las patatas y ponemos un poquito de sal, las removemos bien un minuto. Vertemos el agua y el harina, removemos muy bien con una espátula, y dejamos cocer unos 5 minutos. Echamos las almejas y el jugo de almejas, y las 2 lonchas de bacon picadas (y más agua si no cubre justo las patatas). Ponemos el tomillo y la pimienta y lo removemos. Dejamos cocer otros 10 minutos. Removemos el perejil. Ahora lo podemos retirar del fuego y esperar hasta que sea hora de comerlo.

4. Cuando vayamos a comer la sopa incorporamos la nata, removemos y calentamos a fuego bajo. Para servir pondremos trocitos de bacon por encima en cada plato y si queremos un poquito de perejil.

NOTA: aquí las latas traen exactamente 4oz de almejas y 4oz de jugo. 4oz es 118ml. Yo usé 2 latas enteras y 2 escurridas. En total: 236 de jugo, y las almejas de 4 latas. Recomiendo esa proporción, comprad 4 latas, escurrid dos para usar sólo las almejas, y usad las otras dos enteras con almejas y jugo.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Sopas de Regalo

Hoy os presento los regalitos que he hecho para mi suegra, mi cuñada y mis amigas. Sopas en seco :)

En Estados Unidos hay mucha tradición de regalar dulces hechos en casa. Es algo que se suele mandar a los amigos o familiares que viven lejos. Suelen ser galletas o cositas pequeñas dulces. Da mucho juego porque se pueden presentar de muchas maneras muy monas, en bolsitas transparentes con lazos de colores, en cajitas decoradas... Durante años he querido animarme y hacer algo para enviarlo a mis amigos que están lejos, pero la repostería no se me da muy bien (y mandar un guiso es más complicado). Así que me he llevado una alegría cuando he ido viendo lo de moda que se ha puesto enviar los ingredientes de una receta, "en seco", es decir, mandas un tarrito de cristal con todos los ingredientes ya medidos, presentado muy bonito, y con las instrucciones que serán muy sencillas para combinarlo todo y hacer algo delicioso.


La mayoria de las cosas que se han regalado tradicionalmente son dulces, como digo, y esta nueva moda de mandar los ingredientes en seco empezó siendo igualmente dulce. Hay infinidad de recetas en internet para preparar los ingredientes de galletas en tarritos para regalo. Las instrucciones suelen incluir el mezclar ingredientes que obviamente no se pueden meter en el tarrito, como los huevos o la mantequilla. Aún así, son ingredientes que todos tenemos en casa y es un regalo bonito.



La vuelta a esta idea ha venido cuando he empezado a ver recetas para preparar sopas en seco en tarritos. No necesariamente dicen que sean regalos, si no puede ser una idea buena para preparar nosotros las comidas con antelación. Tenemos ahí los tarritos ya preparados, y durante la semana es sólo echarlo todo a la cacerola con caldo o agua, no tenemos que buscar ingredientes, ni medir ni nada. En el tarrito viene todo lo que necesitas ya mezclado.

Esta es la receta que yo he seguido, pero si resulta difícil encontrar estos ingredientes como los guisantes amarillos o la cebada, se pueden cambiar por otros que no necesiten remojo. Las lentejas y los guisantes no lo necesitan, y se cocinan en una hora-hora y media. La cebada se hace en el mismo tiempo, al igual que otros cereales como el amaranto (un grano en realidad), o el trigo sarraceno. De todos modos, como siempre digo, es una idea, quizá el ver lo bonitos que me han quedado los tarritos os anime a preparar tarritos con vuestras recetas favoritas de galletas, o de cosas saladas. Lo único que tenéis que tener en cuenta es que todo lo que se echa en el tarro, luego se incorpora a la vez en la receta, no podemos hacer "pasos" con los ingredientes ya mezclados.


Mi sopa se llama "Easy Winter Chili" un chili fácil para el invierno. El chili me encanta, tiene el sabor del comino, admite muchas verduras y legunmbres, y tiene un toquecín picante al gusto.

Tiempo: 30mins para hacer varios tarros. La cocción sera 60-90mins.
Raciones: 8

Ingredientes:
2/3 taza de guisantes verdes secos
2/3 taza de guisantes amarillos secos
2/3 taza de lentejas
1 taza de cebada
2 cubitos de caldo de verduras seco
2 cucharaditas de cayena (al gusto)
2 cucharaditas de comino molido
1 cucharadita de ajo en polvo
1 cucharadita de cebolla en polvo

1 lata de 500gr de tomate picado o triturado
10 tazas de agua

1. La preparación es simple y muy visual. En un tarro de un litro, vamos alternando los diferentes ingredientes. Empezando con los guisantes verdes, ponemos 1/3 taza, otro 1/3 de los amarillos, otro 1/3 de lentejas, la taza entera de cebada, el 1/3 que nos queda de los verdes, el 1/3 que nos queda de los amarillos y terminamos con las lentejas.

2. Sobre ello espolvoreamos los cubitos de caldo (tipo Avecrem), y las especias. Decoramos los tarritos como queramos, yo compré tela muy navideña e imprimí unas etiquetitas que hice muy fácilmente en Word buscando en internet palabras como "rojo con puntos amarillos".  Las recorté para poner los nombres y las instrucciones al dorso, y usé un lacito rojo para atarlas. Quedó precioso, ¿no os parece?

3. Yo he ido un poco más allá y he comprado también la lata de tomates, porque los voy a regalar en mano casi todos, así que lo único que tienen que hacer es mezclar el contenido del tarro con la lata de tomates, 10 tazas de agua, y ponerlo a cocer a fuego medio entre una hora y hora y media hasta que esté todo tierno.

Estos tarros con la lata de tomates grande cabe perfectamente en una bolsita de las que compramos para regalar botellas de vino. Es genial :-)



martes, 11 de noviembre de 2014

Minestrone

Ya que empieza a hacer más frío, llueve más y se nota que estamos en pleno otoño, comenzamos a hacer sopas calentitas, como esta Minestrone. La sopa minestrone, de origen italiano, tiene muchas variantes y la podemos ver descrita con diversos vegetales que le cambian un poco el sabor, pero lo que siempre tiene es judías o frijoles, algo de tomate, y pasta. Esta versión que hemos hecho en casa ha sido mi favorita y por eso la quiero compartir, tiene un sabor muy suave pero lleno de personalidad gracias al pesto de tomate. No me gusta mucho el albahaca, para mí tiene que ser un toque muy sutil o se impone a otros sabores, en esta sopa el pesto lleva bastante albahaca y aún así me gustó mucho, así que si a vosotros os gusta ese sabor fresco, podeis echar tanto como querais.



Como muchas sopas, está mejor al día siguiente de haberla hecho, por eso recomiendo hacer por un lado la sopa y por otro el pesto y esperar a mezclarlo hasta el día siguiente, entonces calentamos la sopa, vertemos el pesto, removemos y servimos con parmesano rallado por encima. Si se hace en el mismo día no pasa nada, porque además seguramente tengamos extra para el día siguiente.

NOTA: yo he usado judías de lata, pero hay gente que prefiere hacerlas secas, en ese caso usaremos 1 taza de judías de cada color en seco, las pondremos a remojo durante la noche anterior, y las deberemos cocer y enjuagar antes de empezar la sopa (si echamos sal al agua antes de que hierva, la piel se puede quedar dura, es mejor esperar hasta que estén blanditas).

Tiempo: prep. 15 mins + 10 mins (pesto), cocción 1 hora
Raciones: 6-7

Ingredientes:
3 zanahorias
3 patatas medianas
1 calabacín grande o 2 medianos
1 lata/tarro de judías verdes o 200gr frescas
1 lata de judías blancas
1 lata de judías rojas
1 taza de guisantes pelados
100gr de coditos de pasta o conchitas

Pesto:
2 tomates
10-12 hojas de albahaca
2 dientes de ajo
2 cucharadas de aceite de oliva
sal y pimienta

1. Cocemos la pasta como nos indique el paquete, enjuagamos una vez esté lista y reservamos en seco.

2. Cortamos en daditos las zanahorias, las patatas y el calabacín. Escurrimos o preparamos las judías verdes. Si usamos latas de judías rojas y blancas las escurrimos y enjuagamos.

3. En una cacerola grande ponemos todas las verduras juntas, las judías también, un poquito de sal y cubrimos con unas 4 tazas de agua. Llevamos a ebullición y bajamos el fuego, con la tapa, y dejamos a cocción suave durante una hora hasta que las verduras estén blanditas.

4. Para hacer el pesto debemos escaldar los tomates para pelarlos fácilmente. En una cacerola ponemos agua a hervir. En la base de los tomates (no la parte donde se enganchaban a la rama) hacemos un corte muy superficial en forma de X de unos 2cm de largo. Los sumergimos en el agua hirviendo unos 30 segundos hasta que la piel empiece a desprenderse en el corte. Los sacamos con una espumadera y cuando se puedan manipular les quitamos la piel, que debe salir muy fácilmente. Los ponemos entonces en una trituradora o un vaso para la batidora de vaso, añadimos los ajos (yo usé ajo en polvo, una cucharadita) y el albahaca y batimos un poco. Mientras batimos vamos echando el aceite de oliva lentamente y cuando esté todo pasado salpimientamos al gusto. Reservamos hasta que la sopa esté terminada.

5. Cuando las verduras estén cocinadas, añadimos la pasta. Añadiremos el pesto antes de servir, removiendo bien y probamos para ajustar de sabor con sal y pimienta al gusto. Se puede servir con parmesano rallado por encima en los platos hondos.

jueves, 16 de octubre de 2014

Sopa "mexicana"

Esta sopa digo que es sopa "mexicana" porque es sólo de inspiración en los sabores de la comida de Mexico, no es nada que haya comido allí, ni en ningún restaurante... De hecho viene de una receta que hicimos de un libro de recetas veganas estupendo, donde lo llamaban "Siesta Soup", explicaban que siempre las cosas de inspiración mexicana se llaman "fiesta", pero que esta sopa es tan fácil de hacer que la prefieren llamar "siesta". Para que sea vegano, simplemente substituiremos la crema y el queso por productos de base vegetal.


La base de la sopa en sí es parecido a un chili sin carne, ya que es a base de tomate triturado y frijoles o judías, pero lo que la distingue es que los toppings que ponemos al servir son parte importante del plato. Creo que es algo que se puede adaptar muy bien a nuestros gustos en cuanto a sabores de especias y al grado de picante, a mí me gustan las cosas con mucho sabor y un poco picantes, pero podéis experimentar con las cantidades al gusto.

Tiempo: 5 mins de preparación, media hora de cocción, 5 mins de emplatado
Raciones: 4

Ingredientes:
2 latas de tomates picados en jugo natural
2 latas escurridas de judías pintas o negras (o 2 tazas que hayamos tenido a remojo la noche anterior)
1 calabacín cortado en daditos
2 taza de caldo vegetal
1 cucharadita de comino molido
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de guindilla molida

Toppings:
1 aguacate cortado en daditos
aceitunas en rodajas
queso rallado
crema agria o nata fresca
tortillas de maíz o totopos

1. En una cacerola ponemos todos los ingredientes de la sopa y lo llevamos a ebullición. Bajamos el fuego y dejamos a fuego medio durante media hora (si las judías son de remojo, quizá necesiten más hasta estar blanditas).

2. Cuando la sopa esté lista, lo ponemos en cuencos o platos hondos y por encima ponemos trocitos de aguacate, las aceitunas, un puñadito de queso rallado y si la queremos, la crema o nata en un pegotito. Las tortillas se pueden poner de acompañamiento, me encanta el toque crujiente y van muy bien con estos sabores. Yo puse la sopa en esos cuencos y lo metí al horno antes de servir, con las tortillas troceadas por encima.