Hemos hecho un chili super fácil, la receta viene en gran parte de un libro que tengo que se llama "Almost Homemade" (Casi hecho en casa) porque tiene muchos atajos en todas las recetas, por ejemplo usa mucho tomates en lata que para mí son una opción totalmente válida (elegimos una marca que nos dé confianza en cuanto a calidad del producto, quizá podamos elegir una versión baja en sodio, pues normalmente no lo necesita, y listo). Este chili usa tomates en lata, y también judías ya preparadas, un atajo muy importante ya que no tenemos que estar poniéndolas a remojo ni hirviéndola largo rato. En general el chili aquí suele pedir judías en lata por ese motivo, las podeis comprar en bote de cristal, o si quereis, podeis cocerlas vosotros. Este chili es rápido, así que a no ser que lo adapteis, no está pensado para que dé tiempo a ablandar las judías.
Lo que más me gustó de esta sopa de origen mexicano fue la cebada. Era la primera vez en mi vida que la usaba, y quizá la segunda que la comía, y me ha gustado mucho mucho, os animo a buscar un paquetito de cebada en crudo, lo que son los granitos limpios, o si teneis la suerte de tener a mano una sección como la que tengo yo en mi super orgánico donde tienen infinidad de granos, cereales y legumbres al peso, genial porque así sólo comprais lo que necesitais. Si no lo encontrais o no lo quereis comprar por lo que sea, lo podeis omitir perfectamente. Se puede substituir por quinoa, que pondríamos en los últimos 15-20 mins de cocción. O incluso si tenemos arroz por la nevera, se puede incorporar.
Aquí va esta receta con atajos, a la que yo incorporé un poquito de verdura natural, como no, un calabacín :-) vosotros podeis poner calabacín, calabaza, maíz, judías verdes cortaditas...
Tiempo: 30mins Raciones: 6
Ingredientes:
500gr de ternera picada o carne de res
1/2 cebolla picada
1 diente de ajo picado
6 tazas de agua
1 calabacín en daditos
2 latas de tomates en dados (o 6 tomates grandes cortados)
1 lata de judías preparadas (o 2 tazas ya cocidas)
1 taza de cebada
1 cucharadita de comino molido
1 cucharadita de chili o cayena
1 cucharadita de orégano
Opciones: yo usé un sobrecito que compré con las especias que ponia Smoky Chili, podeis usar cualquiera, y si quereis un toquecito ahumado, le podeis poner humo líquido si teneis. Por darle un toquecito diferente, si no, las especias de la lista sirven.
1. En una cacerola grande doramos la carne picada junto con la cebolla y el ajo, cuando esté lista, añadimos 4 tazas de agua y el resto de los ingredientes, removemos para combinar, tapamos y dejamos hervir suave unos 20 minutos, hasta que la cebada esté lista. Las dos tazas de agua sobrantes son "por si acaso", en la receta pedía 4, pero yo tuve que echar dos mas, iba echando poco a poco y al ratito miraba por si estuviera demasiado espeso... al final fueron 6 tazas para mí.
Un blog donde encontrarás recetas de una española en Estados Unidos, explorando cocinas del mundo, aptas para varias dietas y también recetas para peques
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jueves, 26 de febrero de 2015
martes, 17 de febrero de 2015
Nachos
Los fines de semana solemos preparar alguna merienda especial para picar todos juntos a media tarde. Estos nachos son una idea estupenda para una merienda, para una fiesta con picoteo o incluso para una cena rápida.
Aquí en todos los bares hay unos nachos, y básicamente la calidad de los nachos dictan la calidad del bar en cuanto a comida. Unos tienen muchisimos toppings, otros son más que nada tortillas de maiz, algunos tienen chili con carne, otros bares tienen incluso varias opciones más creativas como pollo buffalo (picantillo), también pueden venir acompañados de cuenquecitos con salsas para añadir, y el nivel de picante puede variar mucho de unos sitios a otros. Mis favoritos además son los "irish nachos" (no saben ya que hacer para demostrar la mezcla de culturas en este pais, ¿verdad?) que suelen servirse en bares más estilo pub irlandés y en vez de llevar tortillas de maíz mejicanas, llevan rodajas de patata. Me encantan. Pero estos que hicimos van con tortillas de maiz, que son tipo Doritos, pero sin sabores, simplemente sal, y dan muchísimo juego para mojar en salsitas.
Yo aproveché una lata que tenía de chili, pero es una buena idea para usar chili que nos sobrara de hacer nosotros uno muy sencillo en casa con lo que más nos guste. También se suelen servir sin chili, o sea que no penseis que sin hacer una sopa primero no podeis disfrutar de una merienda. Podeis incluso inventar vuestros toppings favoritos, podeis ponerle trocitos de bacon, o pepperoni... Aquí van los nuestros:
Tiempo: 10mins Raciones: 4
Ingredientes:
tortillas de maiz (como 250gr)
1 lata de chili
1/2 aguacate
1 tomate grande
1 buen puñado de queso rallado
opcional: cebolla troceada, jalapeños en rodajitas, crema agria (en Mercadona lo llaman Nata Fresca está cerca de la mantequilla), judías de lata escurridas y enjuagadas, aceitunas en rodajas
1. En una bandeja de horno esparcimos las tortillas de maíz, sobre ella vamos poniendo los toppings de manera que cubramos prácticamente todo homogéneamente. El aguacate lo cortaremos a la mitad de arriba a abajo y usaremos la mitad sin el hueso, hacemos cortes a la larga y después a lo ancho para hacer dados, que sacaremos pasando una cucharada a ras de la piel. Los esparcimos por las tortillas. Cortamos el tomate en trocitos pequeños y los distribuimos.
2. Lo último será el queso para meterlo en el horno con el grill bajo unos 5-7minutos, pero estad atentos que cada grill es diferente y un minuto puede ser la diferencia entre doradito, tostadito, quemado... Lo mejor es servirlos según salen del horno con el queso fundido y los demás ingredientes calientes. ¡A disfrutar!
Aquí en todos los bares hay unos nachos, y básicamente la calidad de los nachos dictan la calidad del bar en cuanto a comida. Unos tienen muchisimos toppings, otros son más que nada tortillas de maiz, algunos tienen chili con carne, otros bares tienen incluso varias opciones más creativas como pollo buffalo (picantillo), también pueden venir acompañados de cuenquecitos con salsas para añadir, y el nivel de picante puede variar mucho de unos sitios a otros. Mis favoritos además son los "irish nachos" (no saben ya que hacer para demostrar la mezcla de culturas en este pais, ¿verdad?) que suelen servirse en bares más estilo pub irlandés y en vez de llevar tortillas de maíz mejicanas, llevan rodajas de patata. Me encantan. Pero estos que hicimos van con tortillas de maiz, que son tipo Doritos, pero sin sabores, simplemente sal, y dan muchísimo juego para mojar en salsitas.
Yo aproveché una lata que tenía de chili, pero es una buena idea para usar chili que nos sobrara de hacer nosotros uno muy sencillo en casa con lo que más nos guste. También se suelen servir sin chili, o sea que no penseis que sin hacer una sopa primero no podeis disfrutar de una merienda. Podeis incluso inventar vuestros toppings favoritos, podeis ponerle trocitos de bacon, o pepperoni... Aquí van los nuestros:
Tiempo: 10mins Raciones: 4
Ingredientes:
tortillas de maiz (como 250gr)
1 lata de chili
1/2 aguacate
1 tomate grande
1 buen puñado de queso rallado
opcional: cebolla troceada, jalapeños en rodajitas, crema agria (en Mercadona lo llaman Nata Fresca está cerca de la mantequilla), judías de lata escurridas y enjuagadas, aceitunas en rodajas
1. En una bandeja de horno esparcimos las tortillas de maíz, sobre ella vamos poniendo los toppings de manera que cubramos prácticamente todo homogéneamente. El aguacate lo cortaremos a la mitad de arriba a abajo y usaremos la mitad sin el hueso, hacemos cortes a la larga y después a lo ancho para hacer dados, que sacaremos pasando una cucharada a ras de la piel. Los esparcimos por las tortillas. Cortamos el tomate en trocitos pequeños y los distribuimos.
2. Lo último será el queso para meterlo en el horno con el grill bajo unos 5-7minutos, pero estad atentos que cada grill es diferente y un minuto puede ser la diferencia entre doradito, tostadito, quemado... Lo mejor es servirlos según salen del horno con el queso fundido y los demás ingredientes calientes. ¡A disfrutar!
domingo, 25 de enero de 2015
Chili
Hoy os traigo una receta de origen mexicano, pero que es a mi parecer el plato mexicano más extendido y adoptado en Estados Unidos. Se trata del chili, una sopa que lo único que necesita en este país para ser considerado "chili" es una base de tomate y la presencia de judías y especias como el comino. A partir de esa idea básica, uno puede hacer un chili con lo que más le guste, con lo que tenga por casa... Es así de versatil la idea.
A mí me personalmente me gusta mucho y a mi marido también. Cada vez lo hacemos de una manera, pero como debe ser siempre lleva judías: unas veces son pintas, otras, son blancas, otras veces es mezcla de varias... Me gusta con las blancas pequeñitas que aqui se llaman cannellini, son muy suaves. Pero creo que es más típico poner las pintas rosadas. Me gusta también ponerle calabacín, me parece que queda muy bien porque absorve los sabores de la salsa. A veces lo sirvo sobre arroz, a veces con cornbread (un pan que se hace con semolina de maíz y que queda bastante dulzón, es ideal porque el chili puede ser picante).
Es muy común que el chili lleve carne, normalmente pavo picado, que doraríamos primero en una sartén, y lo incorporaríamos a la sopa cuando lo tengamos todo en la cacerola para que cueza junto. También se hace con ternera picada, o en daditos muy pequeños que se harían igual que el pavo. Para mí el chili suele ser una comida vegetariana, y omito las carnes, en su lugar me gusta poner quinoa, como en esta receta. La quinoa está cargada de nutrientes y aporta mucha proteína, asi que no nos perdemos nada sin la carne.
Mi marido dijo de este chili que había sido su favorito de todas las veces que hemos chili. :-) Aquí está la receta:
Tiempo: 15mins activo + 1hora cocción Raciones: 6
Ingredientes:
2 latas de judías pintas rosadas escurridas
2 latas de tomates en dados con su jugo
1 calabacín (lo cortamos a la larga y luego en medias lunas)
2 tazas de calabaza en daditos
1 cucharada de comino molido
1 cucharada de chili (se puede poner un poquito de guindilla en su lugar)
1 cucharada de orégano
1 cucharadita de cebolla seca
1 cucharadita de ajo en polvo
2 tazas de caldo vegetal
1 taza de quinoa seca
sal
1. En una cacerola grande vertemos las latas de judías y tomates con su jugo, el calabacín cortadito en medios discos, la calabaza en daditos, el comino, el chili, el orégano, la cebolla (si no teneis la cebolla así como en polvo, podeis poner un cuarto de cebolla picada, es más normal, pero a mí no me gusta), el ajo y el caldo. Lo removemos todo bien, si hace falta más líquido podemos poner agua o caldo, tiene que cubrir los ingredientes.
2. Lo llevamos a una cocción suave y tapamos. Cocerá durante una hora aproximadamente. En los últimos 20minutos incorporamos la quinoa y lo volvemos a tapar hasta que la quinoa esté hecha.
Para servir se suele poner un poquito de crema agria, que en España he visto en Mercadona las tarrinas cerca de la mantequilla y pone "nata fresca", esto sabe prácticamente igual y tiene la misma textura, os servirá perfectamente. También es de rigor ponerle un poquito de queso rallado por encima.
NOTA: la quinoa es un grano estupendo, se cocina como el arroz, dos medidas de líquido por una de quinoa seca, y se deja tapado a fuego bajo hasta que lo ha absorvido y está blandita, pero a diferencia del arroz, suele estar lista en unos 15-20minutos. Y creo que es muy difícil que se "pase" como el arroz. Nunca he comido quinoa demasiado blanda. Para prepararla es mejor ponerla en un colador fino y pasarla por el chorro de agua fria, removiendo con la mano. Así se le quita una película natural que puede resultar un poco amarga. Lo dejamos en el colador escurriendo hasta que la usemos.
Aporta mucha energía y proteína y tiene un sabor que recuerda a los cereales, a campo, y una textura muy divertida porque siempre le queda un puntito para masticar. En chili es como más la uso, pero está muy de moda por aquí, así que si os haceis con un paquete, encontrareis muchas recetas de ensaladas o sopas.
A mí me personalmente me gusta mucho y a mi marido también. Cada vez lo hacemos de una manera, pero como debe ser siempre lleva judías: unas veces son pintas, otras, son blancas, otras veces es mezcla de varias... Me gusta con las blancas pequeñitas que aqui se llaman cannellini, son muy suaves. Pero creo que es más típico poner las pintas rosadas. Me gusta también ponerle calabacín, me parece que queda muy bien porque absorve los sabores de la salsa. A veces lo sirvo sobre arroz, a veces con cornbread (un pan que se hace con semolina de maíz y que queda bastante dulzón, es ideal porque el chili puede ser picante).
Es muy común que el chili lleve carne, normalmente pavo picado, que doraríamos primero en una sartén, y lo incorporaríamos a la sopa cuando lo tengamos todo en la cacerola para que cueza junto. También se hace con ternera picada, o en daditos muy pequeños que se harían igual que el pavo. Para mí el chili suele ser una comida vegetariana, y omito las carnes, en su lugar me gusta poner quinoa, como en esta receta. La quinoa está cargada de nutrientes y aporta mucha proteína, asi que no nos perdemos nada sin la carne.
Mi marido dijo de este chili que había sido su favorito de todas las veces que hemos chili. :-) Aquí está la receta:
Tiempo: 15mins activo + 1hora cocción Raciones: 6
Ingredientes:
2 latas de judías pintas rosadas escurridas
2 latas de tomates en dados con su jugo
1 calabacín (lo cortamos a la larga y luego en medias lunas)
2 tazas de calabaza en daditos
1 cucharada de comino molido
1 cucharada de chili (se puede poner un poquito de guindilla en su lugar)
1 cucharada de orégano
1 cucharadita de cebolla seca
1 cucharadita de ajo en polvo
2 tazas de caldo vegetal
1 taza de quinoa seca
sal
1. En una cacerola grande vertemos las latas de judías y tomates con su jugo, el calabacín cortadito en medios discos, la calabaza en daditos, el comino, el chili, el orégano, la cebolla (si no teneis la cebolla así como en polvo, podeis poner un cuarto de cebolla picada, es más normal, pero a mí no me gusta), el ajo y el caldo. Lo removemos todo bien, si hace falta más líquido podemos poner agua o caldo, tiene que cubrir los ingredientes.
2. Lo llevamos a una cocción suave y tapamos. Cocerá durante una hora aproximadamente. En los últimos 20minutos incorporamos la quinoa y lo volvemos a tapar hasta que la quinoa esté hecha.
Para servir se suele poner un poquito de crema agria, que en España he visto en Mercadona las tarrinas cerca de la mantequilla y pone "nata fresca", esto sabe prácticamente igual y tiene la misma textura, os servirá perfectamente. También es de rigor ponerle un poquito de queso rallado por encima.
NOTA: la quinoa es un grano estupendo, se cocina como el arroz, dos medidas de líquido por una de quinoa seca, y se deja tapado a fuego bajo hasta que lo ha absorvido y está blandita, pero a diferencia del arroz, suele estar lista en unos 15-20minutos. Y creo que es muy difícil que se "pase" como el arroz. Nunca he comido quinoa demasiado blanda. Para prepararla es mejor ponerla en un colador fino y pasarla por el chorro de agua fria, removiendo con la mano. Así se le quita una película natural que puede resultar un poco amarga. Lo dejamos en el colador escurriendo hasta que la usemos.
Aporta mucha energía y proteína y tiene un sabor que recuerda a los cereales, a campo, y una textura muy divertida porque siempre le queda un puntito para masticar. En chili es como más la uso, pero está muy de moda por aquí, así que si os haceis con un paquete, encontrareis muchas recetas de ensaladas o sopas.
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